Sniace
Sniace Europa Press - Archivo

Entre las razones de este resultado negativo, Sniace destaca el proceso de puesta en marcha de la nueva línea de fibra viscosa (iniciado en diciembre de 2017), el hecho de que aún no esté operando al 100% de su capacidad y que todavía no haya logrado el objetivo de calidad previsto.

El incremento del 212% de ingresos en el área de energía se debe a estar operando con dos turbinas este año, frente a una en el mismo periodo del año anterior, con el fin de atender la demanda térmica de las líneas productivas de fibra viscosa.

La cifra de negocio total se vio incrementada en un 48% en relación a los primeros nueve meses del año pasado, hasta 45,5 millones de euros, debido a la reanudación de la actividad de producción de fibra viscosa y al aumento de la facturación en el segmento de energía.

Por su parte, el descenso del 34% en la cifra de negocio de celulosa se debe al material que deja de venderse al exterior, ya que, ante bajadas de producción, la compañía ha dado prioridad al envío de celulosa como materia prima de fibra viscosa, frente a su venta directa a mercado.

El resultado bruto de explotación (Ebitda), por su parte, fue negativo, de 4,6 millones de euros, en línea con el registrado hace un año.

Sniace ha subrayado que estos resultados se enmarcan en el Plan Estratégico 2018-2020 puesto en marcha en marzo de este año para mejorar el posicionamiento de la empresa centrando la mayor parte del esfuerzo inversor en la fibra viscosa. Se trata de una apuesta con la que el fabricante cántabro pretende mejorar sus márgenes gracias a proyectos de alto valor añadido, como la fibra ignífuga, la fibra para aplicaciones higiénicas y la fibra para toallitas dispersables.

Consulta aquí más noticias de Cantabria.