Laura y Cristina, en 'First Dates'.
Laura y Cristina, en 'First Dates'. CUATRO

Las gemelas Cristina y Laura decidieron visitar el restaurante de First Dates en busca del amor. Ambas reconocieron que tenían los mismos gustos, pero al final de sus citas, solo una de ellas encontró lo que fue buscando al programa de Cuatro. "Hemos venido a la cita las dos porque hacemos casi todo juntas, aunque Laura es mucho más activa que yo, más nerviosa", admitía Cristina.

Ambas esperaron en la barra a sus citas, y el primero en llegar fue Antonio, que cenó con Laura, y que en su presentación afirmó que "en mis anteriores relaciones lo he dado todo de mí, creo que les he metido mucha caña en el tema del sexo y siempre me decían que estoy muy salido". El siguiente el llegar fue Jesús, la cita de Cristina, que se presentó como "un chico de campo. Me he criado en un pequeño pueblo y no lo cambiaría por nada".

Aun siendo gemelas, Jesús dudó, e incluso le preguntó a Cristina: "¿Habéis venido juntas?". Ella le contestó que eran hermanas, y él, ató cabos, aunque reconoció "que las he diferenciado perfectamente". Entre las 'confesiones' de la cena, ella le contó a su compañero que cada una tenía un niño, el suyo de 5 años y el de su hermana, de 10, a lo que él respondió que "soy muy niñero aunque no tengo hijos, llevo 8 años sin una relación seria porque es muy difícil encontrar a la persona adecuada".

Mientras, Laura y Antonio, aparte de coincidir en el color de su vestuario, el azul, durante la cena buscaron sus puntos en común para ver si se volverían a ver o su cena en el restaurante de First Dates sería la primera y la última vez que se verían. Mientras que él confesó que le gustaría ser padre algún día, ella le dijo que ya había pasado por esa experiencia y que ya no lo volvería a hacer. "Ahora no quiere ser madre, pero quien sabe el día de mañana", admitía el ilicitano.

Al final, Cristina sí que quiso una segunda cita con Jesús, pero éste declinó volver a quedar por lo celosa que era ella. Por su parte, Laura y Antonio sí que coincidieron que volverían a verse para seguir conociéndose, además, él le preguntó: "Soy una máquina del sexo, ¿podrás resistirlo?", a lo que ella respondió entre risas: "Habrá que probarlo". Cuando se fueron sus citas, las valencianas comentaron sus cenas, y ambas coincidieron en que les había gustado mucho más Antonio que Jesús.