Torre de control
Imagen de archivo de una controladora aérea en una torre de control. EUROPA PRESS - Archivo

"Mayday, mayday, mayday". A las 13.32 horas de este domingo el piloto de un avión de la compañía de Kazajistán Air Astana daba la voz de alarma a los  controladores aéreos del aeropuerto Humberto Delgado de Lisboa (Portugal). El aparato acababa de despegar desde Alverca tras pasar por el taller para un control de mantenimiento. A bordo iban seis tripulantes y el aparato estaba fuera de control.

"Hemos perdido el control", avisa el piloto, según se escucha en la tensa y fría conversación mantenida con la torre de control, publicada por el diario portugués Publico.

"¿Tienen contacto visual con Alverca?", le preguntan desde Lisboa. "Gire a la derecha o a la izquierda, como quiera", añaden los controladores. El consejo no ayuda a la tripulación. Tras seis minutos de comunicación, el piloto solicita amerizar en el agua.

"¡Pedimos aterrizar en el agua, en el agua! El avión está fuera de control, es imposible aterrizar. Necesitamos un vector para el mar", solicita impaciente el piloto.

"¿En el mar o en el río (Tajo)?", preguntan desde la torre de control, pero el piloto está desorientado porque además en esos momentos las condiciones atmosféricas complican aún más la situación —el domingo cayó en Lisboa el 10% de la lluvia anual—.

"Quizá el mar mejor, si es posible, por favor. Necesitamos más espacio y mejor tiempo", responden desde el avión, pilotado por un inglés de 54 años —y 30 de experiencia— y un kazajo de 37.

Finalmente, dos cazas F-16 de las Fuerzas Aéreas portuguesas despegan de Montijo para auxiliar y orientar al aparato kazajo hasta el aeropuerto de Beja, a 180 kilómetros al sureste de la capital, donde consigue aterrizar sin mayores problemas. Dos de los seis tripulantes fueron trasladados al hospital tras sufrir sendas crisis de ansiedad y fueron dados de alta tras horas más tarde.

Este sería el primero de los dos casos de emergencias aéreas registradas en Portugal en 24 horas. Este lunes, otra nave de la compañía holandesa Transavia con 149 pasajeros a bordo aterrizó en el aeropuerto portugués de Faro (sur) ayudado también por dos cazas de la Fuerza Aérea lusa después de declararse en emergencia tras despegar de la isla de Madeira.