Trece nuevos cuerpos sin vida fueron hallados este lunes en el área afectada por el gigantesco incendio que arrasa desde el pasado jueves el norte de California, EE UU, lo que eleva la cifra total de muertos en el estado a 44  (42 en esta zona y otros dos en otro incendio al sur del territorio), según informaron las autoridades locales.

En declaraciones a los medios, el sheriff del condado de Butte, Kory Honea, explicó que de los 13 muertos encontrados este lunes, diez estaban en la ciudad de Paradise, de 26.000 habitantes y que fue completamente engullida por las llamas, mientras que los otros tres fueron hallados en la pequeña localidad de Concow.

Los 42 fallecidos en el norte de California convierten el bautizado como "Camp Fire" en el incendio más mortífero registrado jamás en la historia del estado, por encima del de Griffith Park de 1933 en Los Ángeles, donde murieron 29 personas.

Además, más de 200 personas permanecen desaparecidas, por lo que la cifra de víctimas mortales podría seguir creciendo en los próximos días.

Las llamas de este incendio han destruido más de 7.000 edificios, en su mayoría hogares particulares, y han arrasado un total de 45.700 hectáreas. Por el momento, los bomberos solo han logrado contener el incendio en un 30%.

"Desastre de especial gravedad"

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó este lunes la solicitud de California para declarar los incendios como "desastre de especial gravedad", lo que ofrecerá a los afectados por las llamas ayuda financiera del Gobierno federal para alojamiento, desempleo, gastos legales y tratamiento psicológico.

"Acabo de aprobar la solicitud de Desastre de Especial Gravedad para el estado de California. Quería responder rápido para aliviar un poco el increíble sufrimiento. Estoy con vosotros. Dios bendiga a todas las víctimas y familias afectadas", escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.

En paralelo al "Camp Fire", otro gran fuego afecta el sur del estado, cerca de Los Ángeles. Ha sido bautizado como "Woolsey Fire" y se ha cobrado la vida de dos personas que se extraviaron mientras trataban de huir de las llamas en su vehículo.

Además de estas dos víctimas mortales, el "Woolsey Fire" ha destruido 370 edificios, incluyendo los hogares de varios famosos, entre ellos, Neil Young y Miley Cyrus.

Lucha contra el viento

El fuerte viento que soplaba este lunes en California dificultó las tareas de contención por parte de los bomberos y atizó los dos grandes fuegos que queman en el estado. Tras la tregua del fin de semana, en que unas condiciones meteorológicas más favorables permitieron a los bomberos avances significativos en la lucha contra los incendios, fuertes y secos vientos provenientes del interior volvieron a soplar con fuerza el lunes.

En varios puntos del estado se registraron rachas de hasta 70 kilómetros por hora, que contribuyeron a expandir el fuego en el sur, cerca de Los Ángeles, hasta las 37.000 hectáreas con respecto a las 33.600 de la última hora del domingo.

Las evacuaciones masivas tanto en el norte como en el sur del estado (unas 250.000 personas en total siguen sin poder regresar a sus casas) han sido aprovechadas por algunos ladrones para entrar a robar en los hogares vacíos, especialmente en el caso del incendio del norte, informó la Policía.