Manuel Murillo
Imagen de Manuel Murillo en Facebook. MANUEL MURILLO -FACEBOOK

El francotirador detenido y encarcelado por su intención de matar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue contratado como vigilante para reforzar de forma "excepcional" la vigilancia del Centro de Telecomunicaciones (CTTI) de la Generalitat días antes del 1-O y hasta las elecciones del 21-D.

Según ha adelantado Rac-1 y ha confirmado la consellería de Políticas Digitales en un comunicado, Manuel Murillo fue requerido por la empresa privada que se encarga de la seguridad del CTTI para formar parte del equipo de refuerzo de seguridad del organismo desde el 19 de septiembre, cuando la Guardia Civil registró varios edificios públicos en una operación para impedir el referéndum, hasta el 21 de diciembre, fecha de las elecciones al Parlament.

El francotirador, que actualmente permanece en prisión preventiva, no formó parte en ningún momento de los equipos fijos de seguridad del edificio del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, del que se encarga la compañía Enerpro SL desde 2007, tras un concurso.

Durante aquellos días, la Guardia Civil acudió al CTTI en varias ocasiones en búsqueda de información para tratar de abortar el apoyo logístico al 1-O.
Murillo, hijo del último alcalde franquista de Rubí (Barcelona), trabajó siempre el CTTI en horario nocturno y como equipo de refuerzo, según la Generalitat.

Pasado el 1-O, el francotirador trabajó durante el mes de noviembre y hasta el 21 de diciembre, en los equipos de apoyo en materia de seguridad en un espacio anexo del CTTI que se había configurado con motivo de la convocatoria de las elecciones al Parlament.

Murillo fue detenido el pasado 19 de septiembre por los Mossos d'Esquadra, pocos días después de recibir una denuncia por parte de una dirigente local de Vox en Barcelona, que había recibido sus wasaps asegurando que estaba dispuesto a "sacrificarse" por España y que quería matar a Sánchez como venganza por su intención de exhumar a Franco del Valle de los Caídos.

"Una especie de Woody Allen"

Murillo era "una especie de Woody Allen, gracioso y muy despistado", según el organizador de los 100 Kilómetros de Madrid, Rafael García Navas, que lo llevó a la selección española.

"No era una persona violenta, al menos en el mundo del atletismo. Yo lo llevé a la selección española de 100 km y la imagen que tenemos de él es la de un tío gracioso y muy despistado, una especie de Woody Allen", declaró  García Navas.

"Recuerdo que una vez en Florencia, estando con la selección española para el campeonato de Europa, se dejó el móvil en una tienda de souvenirs, y a veces, cuando se entrenaba en el extranjero después de haber viajado con su camión de transporte, se perdía. Corría sus 20 o 30 kilómetros y luego no sabía dónde había dejado el camión, según nos contaba con mucha gracia", recuerda el organizador madrileño.