La alternativa a la ciudad

  • Cada vez son más los que deciden vivir en el campo.
  • Y muchos de ellos combinan su hogar con el negocio del alojamiento.
Antes de reformar una antigua casa de campo hay que verificar si está inscrita en el catastro. (ESTEBAN).
Antes de reformar una antigua casa de campo hay que verificar si está inscrita en el catastro. (ESTEBAN).
ESTEBAN
Cemento, tráfico, medios de transporte abarrotados, humo... La vida en la ciudad tiene muchas ventajas, pero también presenta numerosos inconvenientes. Por eso, cada vez son más los que deciden dejar atrás el asfalto y empezar una nueva vida en el campo. Muchos pueden mantener, a distancia, el trabajo que tenían en la ciudad al dar el salto al campo. Para otros muchos, la salida es dejar atrás su anterior ocupación y montar una casa rural o un pequeño hotel rural con encanto.

El turismo rural sigue de moda y es una alternativa de ocio cada vez más demandada. Sólo en agosto del año pasado, las pernoctaciones en establecimientos rurales superaron los 1,6 millones y generaron unos beneficios de más de 200 millones de euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística. A la vista de estas cifras, no resulta extraño que cada vez más gente se anime a ello. Sin embargo, el camino hasta conseguirlo no es sencillo.

Buscar la casa y el lugar

Lo primero será encontrar la casa adecuada, o el terreno donde edificarla. Una vez en el punto de partida, tendremos que saber en qué queremos convertir la propiedad: si queremos utilizarla como casa familiar o también como negocio. Con el fin de preservar la diversidad de cada región, cada comunidad autónoma regula las clasificaciones y características que debe poseer el alojamiento para ser considerado, por ejemplo, una casa de pueblo catalana, una posada castellano-leonesa o una villa andaluza.

Si se trata de una antigua casa de campo, habrá que verificar que se encuentra inscrita en el catastro y en el registro de la propiedad correspondiente. Si se trata de una herencia, habrá que resolver cualquier problema con el resto de beneficiarios, si los hay, antes de emprender cualquier reforma.

Lo primero que hay que hacer es determinar si se dedicará enteramente al alquiler de alojamiento o si se quiere reservar una parte privada. El siguiente paso es elaborar, con ayuda de profesionales del sector, un presupuesto para su construcción o reforma y, en su caso, un plan de negocio.

Cuestión de financiación

Para conseguir la licencia de obras del ayuntamiento habrá que presentar también un proyecto detallado de lo que se piensa hacer. Ya sólo falta reunir la cantidad de dinero suficiente y ponerse manos a la obra. Para conseguirlo, la Unión Europea dispone de un programa de desarrollo rural que financia hasta el 20% de las obras. Y las ayudas estatales pueden llegar al 50% del total, aunque sólo se ofrecen para inversiones superiores al millón de euros. También hay ayudas locales y regionales a las que hay que estar muy atentos, ya que los plazos de presentación de las solicitudes suelen ser cortos.

"La tendencia es hacia la calidad y la profesionalización de los alojamientos en entornos rurales", dice Alejandro Gómez, director de Rural Promo (www.ruralpromo.com), consultora especializada en estos proyectos.

EN PERSONA: Carmen González. Restauradora

Carmen lleva dos años regentando Cerralba Rural, un precioso cortijo ubicado en Pizarra (Málaga). "A la gente le parecía una locura al principio, pero con ganas y dedicación finalmente lo conseguí", asegura esta restauradora de antigüedades.

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