El Ayuntamiento de Barcelona abrirá nuevos espacios urbanos en el Carmel y la Taxonera (invertirá 76 millones de euros) en una actuación que obligará a demoler 720 pisos, muchos de los cuales están en mal estado o situados en una orografía de difícil acceso. Los ocupantes serán realojados en pisos nuevos.

Esta operación permitirá crear 15.000 nuevos metros cuadrados para equipamientos, viales y zonas verdes. También incluye la construcción de 750 viviendas (el 60% de los realojados están ahora en infraviviendas). También se generarán 800 plazas de aparcamiento.

Los primeros derribos de iniciarán en 2010. Afectarán a viviendas, muchas de ellas sótanos o semisótanos construidos en los años 50, que están en «segunda fila» y que no dan a la calle. Son viviendas muy peligrosas en caso de incendio o emergencias. Mientras duren las obras, los vecinos serán también realojados. El proyecto comprende unas 119 hectáreas, dónde viven unos 51.000 vecinos.