Pintadas en una iglesia de Gijón.
Pintada en la iglesia de los capuchinos. MERCEDES MENÉNDEZ
La tensión política de esta precampaña electoral se ha trasladado a las iglesias católicas de Gijón. Esta semana han aparecido pintadas insultantes en las fachadas de al menos dos templos de la ciudad: la parroquia capuchina de
San Antonio de Padua, en el barrio de La Arena y la iglesia de San Lorenzo, en el centro.

Para el Padre Baños, sacerdote de la iglesia de los capuchinos, las pintadas suponen «una falta de respeto y una irreverencia» y se preguntó además, dónde está la democracia y el respeto por los derechos humanos.

En la parroquia de San Antonio no creen que estos insultos provengan de gente cercana, sino al contrario: «este barrio es y ha sido siempre muy respetuoso», señaló el Padre Baños. Curiosamente, este "sabotaje" ocurre en el peor momento posible para los padres capuchinos, ya que "acabamos de arreglar la fachada y ya vuelve a tener que limpiarse", aseguró.

Por otra parte, el arzobispado de Oviedo indicó que redactará un manifiesto de protesta si aparecen más de estos provocativos murales. Quieren así, según sus palabras, añadir "un poco de cordura" a toda esta situación, que "no beneficia a nadie".