Tigre
Hace un siglo en el país asiático había 40.000 tigres (EFE).
El número de tigres que habitan en la India ha caído en picado a unos 1.411, casi la mitad frente a la última estimación, debido a que los humanos los matan para vender determinadas partes de su cuerpo o invaden su hábitat natual. El censo anterior, realizado en 2001 y 2002, indicaba que quedaban 3.462 tigres. Hace un siglo había 40.000.

La cifra es el resultado del último censo realizado por la Autoridad de Conservación del Tigre Nacional, un organismo gestionado por el Gobierno indio. "El tigre ha sufrido debido a la caza directa, la pérdida de un hábitat de calidad y la disminución de sus presas", indicó Rajesh Gopal, miembro de este organismo de conservación".

La tradición considera que algunas partes del cuerpo del tigre tienen grandes beneficios medicinales
Los conservacionistas denuncian que miles de puestos de guardia forestales están vacíos. Los guardas que sí existen están mal pagados y no lo suficientemente armados, dándoles pocos incentivos para perseguir a los furtivos. La tradición de diversas regiones, especialmente China, considera que algunas partes del cuerpo del tigre tienen grandes beneficios medicinales.

Pocas perspectivas de recuperación

Según Valmik Thapar, conservacionista y asesor del primer ministro Manmohan Singh en asuntos de vida salvaje, es poco probable que las menguantes poblaciones lleguen a recuperarse nunca, y culpa a "un mal Gobierno, una burocracia ridículamente estúpida, un Ministerio de Medio Ambiente y Bosques que ha funcionado mal durante los últimos cinco años".

En 2005, el Gobierno anunció que no quedaban tigres en la reserva de Tigres de Sariska, más de 30 años después de que se iniciara el Proyecto Tigre, un esfuerzo nacional para proteger a la especie.