A partir de marzo, el municipio de Murcia contará con un servicio de reparación de la vía pública. Desperfectos como una farola estropeada, una losa partida o un bordillo roto, no durarán en la calle más de 24 horas. Se trata de una iniciativa del Ayuntamiento para mantener las calles del municipio como nuevas.

Los ciudadanos, los presidentes de las juntas municipales y los inspectores municipales serán los encargados de notificar los desperfectos de las calles a través de un número de teléfono, que habilitará la empresa concesionaria. La iniciativa cuenta con un presupuesto de 3 millones de euros.