Sexo e infidelidad
Suben las enfermedades de transmisión sexual en Barcelona. GTRES

La sífilis y la gonorrea, ambas infecciones de transmisión sexual (ITS), llevan ya dos años seguidos aumentando en la ciudad de Barcelona. Así lo refleja el informe anual que ha presentado este martes la Agencia de Salud Pública del Ayuntamiento (ASPB), que señala que en 2017 hubo 1.099 casos de sífilis en la ciudad, un 9,9% más que en 2016 (1.000). En cuanto a la gonorrea, apunta que el año pasado se detectaron 1970 casos, un 31,6% más que el anterior (1.497). Se trata de crecimientos, sin embargo, inferiores a los que se registraron de 2015 a 2016, que fueron del 88% y el 149% respectivamente.

La comisionada de Salud, Gemma Tarafa, ha atribuido este martes el incremento de estas infecciones, que afectan sobre todo a hombres que practican sexo con hombres, únicamente a que desde hace dos años "ha variado la metodología de detección", aunque el año pasado también achacó el aumento a que las 'apps' de citas "hacen más accesibles los contactos sexuales". Dijo, además, que la proliferación del 'chemsex', que consiste en tener relaciones íntimas durante un largo periodo de tiempo con la ayuda de drogas, contribuye, asimismo, a que suban las ITS.

Los datos muestran que de los 1.099 casos de sífilis de 2017, 1.007 afectaron a hombres y 92, a mujeres. Del total de 1.970 de gonorrea, fueron masculinos 1.723 y femeninos, 247. Reflejan, además, que la tasa de sífilis fue de 67,9 casos por cada 100.000 habitantes (55,3 en 2016) y la de gonorrea, de 121,8 (67,1 en 2016).

Para hacer frente al incremento de estas ITS, que según ha afirmado este martes Tarafa, se da en "toda Europa", el Ayuntamiento tiene previsto "reforzar los programas de prevención en las escuelas" -ahora llegan al 35% de los alumnos de cuarto de ESO- y aumentar los programas de detección precoz "en espacios como saunas".

El informe de la ASPB también muestra que el año pasado se incrementaron las muertes estimadas atribuibles a la contaminación del aire, que sumaron 354, un 33,1% másque en 2016. Entre 2010 y 2017, estas fueron una media de 424 anuales.

Por otro lado, refleja que el año pasado el 70% de la población estuvo expuesta a niveles de óxido de nitrógeno superiores a los que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el 98% de los ciudadanos se expusieron a niveles de partículas pequeñas por encima de los aconsejados.

Ante estas cifras, Tarafa ha afirmado que "una vez desplegadas las medidas para hacer frente a episodios de contaminación, hay que desplegar las estructurales de reducción de coches previstas para 2020".

El estudio de la ASPB también hace referencia a la esperanza de vida en Barcelona y apunta que esta, de 81,2 años para los hombres y 86,9 para las mujeres, es la más alta de la historia. Además, las desigualdades en esta materia causadas por la pobreza se han reducido. La diferencia en esperanza de vida entre los barrios con mayor y menor renta era de 4,3 años en el periodo 2011-2013, mientras que entre 2014 y 2016 bajó a 2,4 años.

Ha bajado ligeramente, asimismo, en el caso de los hombres, la distancia entre clases sociales en cuanto a obesidad. En 2006 la padecían el 57% de los que pertenecían a la clase más desfavorecida, un porcentaje 6,9 puntos mayor que el de los que formaban parte de la más favorecida (50,1%). En 2016, sin embargo, un 59,1% de los más pobres sufrían obesidad, frente a un 53,1% de los más ricos, con lo que la diferencia se redujo a 6 puntos. En el caso de las mujeres, la diferencia se mantuvo.

El informe también refleja que la tasa de embarazos de adolescentes de 15 a 19 años el año pasado fue de 16,7 personas por cada 1.000, inferior a la que se registró el año anterior, de 18,6 por cada mil.

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