BP Oil rechazó "totalmente" las acusaciones hechas por Greenpeace en un informe sobre lo supuestos vertidos "constantes" al medio marino de la refinería de Castellón, al considerar que son "sin fundamento y sin ningún valor científico, al no estar soportadas por datos reales", según informaron en un comunicado fuentes de la refinería de Castellón.

En sus más de 40 años de historia, la calidad del medio ambiente ha sido una de las "prioridades" de BP Oil, aseguraron. En este sentido, señalaron que "esta prioridad abarca todo el proceso productivo desde que el producto entra en la refinería, hasta que es utilizado por el consumidor".

La calidad de las aguas próximas a la refinería está "garantizada" por los continuos controles que se llevan a cabo por el personal de la refinería, añadieron. BP toma muestras de dicho agua cada media hora y estas muestras son analizadas por la entidad independiente de certificación ENAC. Además, los servicios territoriales de la Generalitat Valenciana realizan inspecciones trimestrales en la zona para comprobar el cumplimiento de la normativa exigible.

Asimismo, los datos publicados por la Generalitat Valenciana "confirman que el agua de la playa de Almassora, próxima a la refinería, es óptima para el baño", aseveraron. Según dijeron, la refinería funciona con "estrictas medidas de control" que "han permitido que las cargas y descargas de materia prima y productos de la refinería se hayan realizado con total seguridad".

Por último, resaltaron que BP Oil Refinería de Castellón lleva desde 1967 "contribuyendo al desarrollo socioeconómico de la Comunitat y de España". La compañía, continuaron, "centra su actividad en la producción de todo tipo de combustibles eficientes y respetuosos con el medio ambiente", de modo que su gestión medioambiental está avalada por distintas certificaciones y auditorías medioambientales.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE CASTELLÓN.