Venezuela reiteró el martes su amenaza de cortar los envíos de petróleo a Estados Unidos, país al que acusa de dirigir una "guerra económica" para derrocar al presidente Hugo Chávez, pese a que reconoció el alto riesgo que supone el hecho de suspender el suministro de crudo a su principal cliente.

Venezuela reconoce el riesgo que supone suspender el suministro de crudo a su mayor cliente

La petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) ha anunciado la "suspensión de las relaciones comerciales y el suministro de crudos y productos" a la estadounidense Exxon Mobil, como respuesta a "las acciones de hostigamiento jurídico-económico emprendidas" contra la firma venezolana.

PDVSA añadió que se han "paralizado las ventas de crudos a Exxon Mobil" porque considera "un atropello" el comportamiento de la empresa estadounidense, que recientemente emprendió acciones judiciales para conseguir la congelación de sus activos hasta que se resuelva el conflicto generado por la nacionalización por Venezuela de un proyecto en que ésta tenía inversiones multimillonarias.

Tras conocerse la medida, los precios del petróleo volvieron a subir, y se colocaron en los 93 dólares (64 euros, aproximadamente).