Detención mafioso en Italia
Momento de la detención del mafioso que se atrincheró con rehenes en Italia. Elisabetta Barracci/ EFE

Efectivos de los Carabineros italianos arrestaron este lunes al hombre que se atrincheró con 4 rehenes en una oficina de correos de la localidad de Pieve Modolena (Emilia Romagna, norte), y puso así fin a casi ocho horas de secuestro, confirmó la Policía, que actuó de forma coordinada en la operación.

Los carabineros accedieron a la sucursal, detuvieron al individuo y liberaron a los rehenes, según informó la televisión pública italiana, RAI. El general de los Carabineros Claudio Domizi explicó que el secuestrador, armado con un cuchillo, se rindió tras "una larga negociación" e indicó que no se han produjeron víctimas en la operación de liberación.

El hombre accedió a esta sucursal situada en la periferia de Reggio Emilia en torno a las 09:00 horas de la localidad (08:00 GMT) e hizo salir a todas las personas que se encontraban dentro menos a cinco, entre ellas la directora de la oficina, según la primera reconstrucción. Después llegaron al lugar agentes de policía, del cuerpo de carabineros y autoridades judiciales, que procedieron con las negociaciones, según explicó la policía en Twitter.

El secuestrador, un mafioso que eludió la cárcel

El secuestrador ha sido identificado como Francesco Amato, de 55 años y uno de los 125 condenados el pasado miércoles en primer grado en el proceso Aemilia, el mayor juicio sobre la infiltración de la Ndrangheta, la mafia calabresa, en regiones del norte italiano.

Amato fue condenado a 19 años de prisión, pero desde que se dictó sentencia permaneció en paradero desconocido, eludiendo el ingreso a prisión. Los magistrados le ven como uno de los organizadores de un clan vinculado a la Ndrangheta, la mafia más poderosa de Italia, y para la que ejercía extorsiones para permitir su infiltración en el tejido administrativo y empresarial de la región de Emilia Romagna.

En declaraciones a la RAI, el secuestrador dijo que su acción era para protestar contra el "proceso político" en su contra: "Hacia mi no hay pruebas al cien por cien, yo no tengo nada que ver", denunció por teléfono, notablemente exaltado. Asimismo exigió hablar con el ministro del Interior, Matteo Salvini.