Una fatua es un edicto religioso, un pronunciamiento moral, que no legal, sobre un determinado tema. Como en el islam no hay una iglesia, existe una discusión sobre quién puede dictar una fatua. El hecho es que pueden hacerlo desde estados hasta comités de sabios, instituciones o incluso clérigos a título individual. Su seguimiento depende del tema y de la influencia de quien la dicte. En los últimos tiempos hay una cierta proliferación de ellas, a menudo por parte de gente ignorante que no tiene entidad moral para dictarlas, y cuyas palabras no merecen el calificativo de fatuas. En todo caso, son actitudes minoritarias que no deberían tener tanto eco, ya que crean una falsa percepción de lo que es la comunidad musulmana. Desde la Junta Islámica de España creemos, como dijimos en su día, que las viñetas no ayudan a la convivencia y buscan la provocación. Sin embargo, rechazamos cualquier tipo de fatua que invite a un comportamiento violento.

Yusuf Fernández. Pte. Junta Islámica de España