Insectos venenosos, grandes reptiles y otros predadores no se podrán tener como mascotas salvo en aquellas instalaciones autorizadas expresamente por la Junta. El Consejo de Gobierno aprobó ayer el decreto por el que se regula la tenencia de animales potencialmente peligrosos en la comunidad autónoma. El decreto complementa en Andalucía la legislación estatal de 1999 que establece el catálogo de perros potencialmente peligrosos, ampliando su ámbito a otras especies.