Los bomberos rescataron ayer a un padre y su hijo del interior de un pozo junto a la Overuela, en el que quedaron inconscientes tras producirse una fuga de un gas tóxico. Los varones, de 65 y 26 años, estaban trabajando en la reparación de los motores de aspiración de agua que dan servicio a los chalés de la zona.

El padre se hallaba en el interior cuando le sorprendió la fuga y en tan sólo unos segundos perdió el sentido. El hijo bajó a ayudarle y también quedó inconsciente. Durante el rescate, los bomberos les colocaron oxígeno y antes de ser trasladados a un hospital recuperaron la consciencia. Tras confirmar las mediciones que era un gas muy tóxico, se selló la boca del pozo para evitar problemas en los vecinos.