El Ajuntament ha retirado la demanda que interpuso contra una mujer embarazada que fue atropellada por un motorista de la Guàrdia Urbana en 2006, cuando ésta cruzaba la calle Pelai por un lugar no señalizado. El consistorio reclamaba a la mujer 604 euros por los daños causados al vehículo. La víctima se rompió la clavícula aunque pudo dar a luz con normalidad.