Eran trabajadoras extranjeras, algunas en situación irregular. La propietaria de un establecimiento hostelero de Bilbao ha sido detenida por la Policía Nacional acusada de un delito contra los derechos de los trabajadores. Supuestamente, la mujer pagaba 230 euros al mes por jornadas de trabajo de ocho horas diarias que se ampliaban a quince los sábados, con media hora para comer. Además, todas las trabajadoras carecían de cobertura sanitaria de la Seguridad Social. Eran extranjeras procedentes de Rumanía, Colombia y Bolivia, y dos de ellas se encontraban en España en situación irregular. La empresaria, de 58 años, ha pasado a disposición judicial después de que un control en el establecimiento efectuado el pasado 6 de febrero destapara estos hechos.