Patxi Laborda sueña con una Shakira con pololos. Él lo dice. Es miembro de Aiko, un grupo que trata de recuperar la música y danza tradicionales. Ésa que se tocaba en la plaza, y todo el mundo bailaba al ritmo de forma natural.

Alguien va por primera vez a una romería: ¿qué debe hacer para no dar el cante?

Hay que ponerse a bailar. Perder la vergüenza y dar permiso al cuerpo para disfrutar.

¿Aunque no tenga ni idea?

En Aiko enseñamos al público a bailar desde cero. Hemos recuperado esa forma tradicional de danza, cuando el cuerpo responde al oír música. Hace años, todo el mundo bailaba en la plaza. Luego, el escenario copió a la plaza, y la danza se hizo más compleja. Hoy día, la plaza copia al escenario. Hemos encorsetado la danza, y nosotros la queremos liberar.

Pero cualquiera le sigue a usted, que es maestro de danza.

Hay que tener inteligencia coreográfica. En una romería, si bailo virtuosamente, a la gente le da vergüenza y se va. Por eso, en la plaza hago bailes sencillos, y en mi trabajo, más elaborados.

Es la época del sound buffer, los macroconciertos... y ustedes apuestan por el txistu...

No es sólo volver al txistu. En Aiko triunfamos porque vamos a lo más cercano. Llegas a una plaza, sacas el acordeón y empiezas a bailar, ya.

Dicen en su presentación que «hemos perdido la forma de bailar de un modo natural y sencillo»...

¿Bailar Chayanne en un bar no es natural?

Bueno, es un baile para un lugar y un clima determinados... Quizás aquí encaje menos.

Nosotros enseñamos piezas de música que se toca aquí.

Pero confiese qué prefiere: una dantzari o a Shakira.

A mí me encantan las chicas vestidas de dantzari. Elijo a Shakira con pololos.

Bio

Tiene 40 años, nació en Pamplona y vive en Sestao. Es maestro de danza, coreógrafo y danbolintero.