Aralar argumentó ayer, para oponerse a la huelga general convocada por la izquierda abertzale para mañana, que el llamamiento ha sido hecho «sin consenso». El sindicato UGT entiende, por su parte, que la protesta es ilegal. Y, el Gobierno vasco, no obstante, defendió el derecho de la izquierda abertzale a convocar la huelga. Su portavoz, Miren Azkarate, manifestó el deseo del gabinete de Ibarretxe de que no se produzcan conflictos. «Que se pueda ejercer el derecho a la huelga, y también el derecho a trabajar de los que lo deseen», subrayó.