Cuando ir al trabajo cada día provoca dolor de cabeza porque la motivación se ha consumido, la situación desborda el ámbito laboral y empieza a afectar a la salud y la felicidad, estamos ante un trabajador ‘quemado’ o lo que se conoce como el síndrome de burnout.

No existen estadísticas concretas, pero el último barómetro europeo sobre calidad laboral señala que el 45% de los españoles no está satisfecho con su empleo, lo que supone una elevada población de riesgo de cara a este síndrome.

El 45% de los españoles no está satisfecho con su empleo
El problema afecta especialmente a los profesionales que trabajan en la atención al público, como sanitarios o profesores, pero todos podemos convertirnos en trabajadores ‘quemados’ en cualquier profesión y nivel.

En qué consiste

Causas.- El burnout se puede producir por una mala organización empresarial, lo que puede provocar problemas con los compañeros; por una actividad monótona o caótica, por la pobre valoración de las tareas que se realizan, por diferencias de visión y valores entre el trabajador y la empresa... Hay personas muy motivadas cuando empiezan a trabajar en algo y que van perdiendo la ilusión porque hay un desequilibrio entre expectativas y realidad.

Todos podemos convertirnos en trabajadores ‘quemados’
Síntomas.- Frustración, rabia, temor o ansiedad son sentimientos que se suelen dar en la vida laboral y que, en el caso del trabajador ‘quemado’, se convierten en algo crónico. En estados avanzados del problema puede aparecer una depresión. Al lado de estos síntomas se produce un cambio de actitud hacia el trabajo que provoca malas relaciones con los compañeros, descenso en la actividad y absentismo.

Soluciones.- Cambiar de empleo es, muchas veces, la mejor solución, pero conviene conocer las razones que nos han llevado a ese estado. Otras salidas pasan por intentar modificar nuestra actitud frente al trabajo, alterar el foco de interés y tratar de potenciar aquello que nos hace disfrutar más. Es bueno tomar conciencia de qué podemos cambiar y saber controlar las cosas a nuestro alrededor; además de desarrollar un sistema de apoyo que pasa por las alianzas y complicidades con los compañeros.

Averigua si te afecta

¿Te arrastras hasta la oficina y te cuesta empezar? ¿Has perdido la paciencia con compañeros o clientes? ¿Ves problemas insuperables? ¿Te falta energía para seguir siendo productivo? ¿Te desilusiona tu trabajo? ¿Usas fármacos u otras sustancias para soportar la jornada? Si has respondido afirmativamente a la mayoría de las preguntas, eres un firme candidato al burnout.