Cada año unas 18.000 mujeres abandonan el trabajo para criar a sus hijos

  • El 42,6% de quienes abandonan su empleo son del sexo femenino.
  • En los hombres la cifra es del 2,3%.
  • En la práctica la mujer es la que más se ocupa de los hijos.
Sonia Muñoz dejará su trabajo en julio para dedicarse al hijo que va a tener.
Sonia Muñoz dejará su trabajo en julio para dedicarse al hijo que va a tener.
JORGE PARIS

Del ordenador y la oficina al biberón y ver crecer a los hijos. El año pasado, 17.888 madrileñas abandonaron su carrera laboral tras ser madres para dedicarse al cuidado de los niños. Son un 42,6% del total de personas (41.600) que cada año dejan de lado su trabajo (del resto, la mayoría es por jubilación), según datos del Instituto de la Mujer y CC OO. El porcentaje se mantiene estable año tras año.

Sin embargo, sólo 1.248 hombres aparcaron su oficio por el mismo motivo: un 2,3% del total de la población que se alejó del mundo laboral. "Este paso lo dan mujeres entre 30 y 40 años, con una vida laboral consolidada y que deciden abandonar por voluntad propia normalmente con el primer o el segundo hijo", asegura Yolanda Besteiro, presidenta de la Fundación de Mujeres Progresistas.

Los motivos son múltiples, desde los salarios bajos hasta la escasez de guarderías
"Los motivos son múltiples", explica Besteiro, "
desde los salarios bajos y la falta de promoción en el trabajo hasta la escasez de guarderías". No obstante, apunta que la razón principal "es que aún se cree que es la mujer la que tiene que hacerse cargo de las tareas domésticas", asegura. "Aunque también hay muchas que lo abandonan
para cuidar de las personas mayores o por desmotivación laboral", puntualiza.

Reparto de tareas

De la misma opinión es el psicólogo Valentín Martínez-Otero: "A pesar de la concienciación sobre la necesidad de compartir tareas, en la práctica es la mujer la responsable del cuidado de los hijos". El último estudio del Instituto de la Mujer sobre el tema así lo confirma: sólo el 0,6% de los encuestados creían que debía ser el hombre el que abandonase su trabajo por los niños.

La misma encuesta destaca las motivaciones del hombre y la mujer para elegir un puesto: al 20,7% de las mujeres lo que más les importa es la compatibilidad con la familia, lo que sólo le parece importante al 9,4% del género masculino, más preocupados por el sueldo (el 31,6%).


En la comunidad, tan sólo el 5% de las custodias de los niños se entregan al padre, según la Unión de Separados de Madrid. Otro dato que demuestra cómo se sigue cargando sobre la madre la responsabilidad de las tareas domésticas. Según su presidente, Francisco Rodríguez, el actual régimen de divorcio "priva a los niños del derecho humano básico a los cuidados de ambos progenitores" y trata de forma
"vejatoria" a los padres. Además, el 98% de las custodias son monoparentales y "no compartidas".

Excedencias

Otras fórmulas que se eligen antes de dejar colgada la carrera profesional son las excedencias (el 95% de las que se cogen por cuidado de hijos son pedidas por mujeres) y la jornada parcial (un 14% se toman por este motivo).

Tiempo dedicado

El tiempo medio de las personas ocupadas del cuidado de los niños difiere mucho dependiendo del sexo. Mientras que los hombres dedican dos horas al día, las mujeres lo hacen el doble de tiempo: cuatro horas.

Permisos

Cada vez más personas piden permisos de maternidad (o de paternidad) en la región, aunque el 98% siguen siendo mujeres. En 2004 se concedieron 46.608 permisos; en 2005, 48.326; y en 2006, 52.547.

Cambiará el ordenador por el biberón

Sonia Muñoz. Administrativa, 34 años. "No voy a perderme sus primeros pasos"

"Trabajo desde los 19 años, pero en julio dejaré mi profesión por ser madre", asegura Sonia, una embarazada de cuatro meses que en cuanto salga de cuentas colgará el ordenador para dedicarse de lleno a su segundo hijo. "Hace tres años tuve mi primer bebé, y ni siquiera pillé la baja", asegura, "pero esta vez no me volverá a pasar". Su primer niño fue criado por su abuela, pero ahora ella está mayor y no puede hacerse cargo de otro nieto. "Sólo podía verle de noche y los fines de semana... Son tantas las cosas que me he perdido", se lamenta. "Fue mi madre la que oyó sus primeras palabras, no yo. Y del segundo no voy a perderme sus primeros pasos", afirma muy convencida. No obstante, confiesa que le costó llegar a tomar tal decisión, "seguramente habrá momentos en los que eche de menos la oficina", dice. Sonia reconoce el sacrificio económico al que tendrá que hacer frente, aunque "mi marido y yo hemos llegado a tener cierta solvencia económica. Tenemos unos ahorros, que si no, ni me lo hubiera planteado", asegura.

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