El presidente Ángel Garrido durante su visita a Collado Villalba
El presidente Ángel Garrido, durante su visita a Collado Villalba. COMUNIDAD DE MADRID

Queda solo un mes y el presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha reclamado hoy a la alcaldesa Manuela Carmena que "paralice" la puesta en marcha de Madrid Central, el proyecto para limitar el tráfico rodado en la capital desde el 23 de noviembre. Si no, ha afirmado, no descarta "ninguna medida" para lograrlo, incluida la judicial.

Para el dirigente regional, la suspensión del proyecto es necesaria no por su "desacuerdo con el fondo de algunas medidas", sino por "la improvisación", el carácter "unilateral" y la "ausencia total y absoluta de estudios previos necesarios". "No se puede hacer de la noche a la mañana sin aportar un solo papel que diga cómo se van a resolver los problemas que surjan; no puedo permitir que esto se haga de esta forma porque nos hace daño a todos", ha rematado.

Fuentes del ejecutivo aseguran que, en su iniciativa para redoblar la presión sobre Madrid Central, irán "paso por paso". Tras la reunión de su Consejo de Gobierno en Collado Villalba, Garrido ha reclamado en primer lugar la convocatoria "extraordinaria y monográfica" de la comisión delegada del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), algo sencillo, pues este organismo lo preside su consejera Rosalía Gonzalo. En este foro, en el que participa el Consistorio, el jefe del ejecutivo quiere que Madrid aporte "documentación" para coordinar medidas.

Más trenes, a la espera de un "estudio riguroso"

Según las cifras, basadas en una "primera valoración" de las "dos diapositivas" que ha afirmado que solo les ha facilitado el Consistorio, la entrada en vigor de esta medida sumará 300.000 usuarios diarios al transporte público, lo que obligaría a la Empresa Municipal de Transportes (EMT) a poner en circulación cien nuevos autobuses. Sin embargo, no ha dado pistas sobre los refuerzos inmediatos que harían falta para Metro. Garrido se ha limitado a recordar que el suburbano contratará a un centenar de conductores en 2019, año en el que se iniciarán los trámites para comprar 60 trenes para los que no hay fecha de entrada en servicio.

Estas dos últimas medidas, ha detallado, se han tomado en base al incremento medio de "277.000 viajes" al día en Metro desde el inicio de la legislatura y, por tanto, son independientes a la puesta en marcha "o no" de Madrid Central. "Cuando tengamos un estudio riguroso, también podremos planificar, si llega el caso, cuántos trenes [más] hay que comprar", ha ampliado.

Tras su intercambio epistolar con la consejera Gonzalo, la edil Inés Sabanés rechazó ayer que la Comunidad no tuviera suficientes datos por adelantado. Entre agrios reproches, insistió en que el gobierno "tiene no solo información, sino las competencias y la obligación en planificación y transporte".

En declaraciones a Europa Press, explicó que Madrid Central está en el Plan A, "que pasó periodo de alegaciones (sin aportaciones de Consorcio Regional de Transportes o Comunidad)" y que "estuvieron presentes -el Gobierno regional- en la reuniones de la Comisión de Calidad del Aire donde se trató". "La base de Madrid Central también está en la ordenanza de movilidad, que ha seguido un largo proceso de participación, en el que han podido participar, y solo presentaron una alegación que fue aceptada", añadió.

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