Kellie Howarth
Imagen de Kellie Howarth, de 42 años, que comenzó a recibir amenazas tras destaparse su identidad como cazadora de pedófilos. BBC

Kellie Howarth, una madre británica de 42 años, jamás imaginó que su trabajo como voluntaria para dar caza a pedófilos se volvería en su contra y terminase siendo víctima de su trampa.

Howarth, que se hacía pasar por niñas en las redes sociales para atraer así a los pedófilos y desenmascararlos, ha sido blanco en internet de unos trolls, que la denunciaron falsamente ante la Policía por abuso de menores.

Todo comenzó cuando un blog reveló su verdadera identidad como integrante de un grupo ciudadano de caza de pedófilos, llamado The Hunted One. Desde entonces, esta madre comenzó a sufrir mensajes de acoso a través de las redes sociales. "Ha sido una auténtica pesadilla", ha recordado en declaraciones que recoge la BBC.

El bloguero anónimo que destapó las identidades reales de The Hunted One aseguraba que los miembros de este grupo eran "peligrosos" y estaban "fuera de control". Howarth sospecha que detrás de esos mensajes de acoso hay pedófilos, ya que los ataques comenzaron cuando se reveló su identidad. Además, en el blog que publicó sus nombres también aparecían páginas propedofilia.

Su trabajo consistía en crear perfiles falsos en Facebook donde se hacía pasar por chicas jóvenes, y aceptaba solicitudes de amistad de hombres mayores. Cuando tenía pruebas suficientes contra los sospechosos, acudía a la Policía o les tendían una trampa al supuesto pedófilo: quedaban para verse y enfrentarse así a los miembros de este grupo, momentos que filmaban en vídeo y luego los publicaban en la red.

"Definitivamente hay pedófilos detrás de esto. No quieren que cazadores de pedófilos como yo seamos operativos", ha asegurado. "Por eso me preocupa que si me encuentran, tomen fotos de mis hijos", ha agregado.

El caso de Howarth no ha sido el único. Josh Blakely es otro excazador de pedófilos que también ha sido víctima del acoso de los mismos trolls. Blakely, víctima de abusos cuando era niño, logró dar caza y condenar a 28 hombres.

Ambos continúan apareciendo en numerosas páginas y perfiles de redes sociales, donde se les acusa de formar parte de una red de pedofilia y pornografía infantil. Aunque han intentado denunciar a esas cuentas, cada vez que se suspenden surgen otras nuevas. Tanto la policía de Northumbria como la de Londres también han intentado identificar a los trolls, sin éxito.

Mientras tanto, la pesadilla de Howarth y Blakely continúa, ya que temen que las amenazas de muerte se vuelvan reales si los acosadores logran averiguar dónde viven.