Los carriles bici de Colau fracasan en su objetivo de sumar más ciclistas

  • En 2018, tan un solo un 17% de encuestados admite que usa la bicicleta en sus desplazamientos habituales.
  • Los distritos que mejor reflejan este fracaso son Ciutat Vella, con poca inversión y más ciclistas; y Sant Martí, con mucha inversión y pocos ciclistas.
El carril bici de la calle Provenza a la altura de la calle Cartagena.
El carril bici de la calle Provenza a la altura de la calle Cartagena.
ISABEL SERRANO

Si comparamos la encuesta Ómnibus –encargada por el Ajuntament de Barcelona sobre movilidad y uso de la bicicleta en la ciudad 2015-2018 con la inversión realizada por el gobierno de Ada Colau en construir carriles bici o bien ampliar los ya existentes; los datos revelan que la proliferación de carriles bici no ha incrementado el número de ciclistas urbanos.

Según la encuesta Ómnibus, el uso de la bicicleta en Barcelona es muy bajo durante todo el mandato de Colau: la media de las entrevistas refleja que solo un 13,87% de los vecinos va en bicicleta de forma habitual –130 personas encuestadas de 1.000– por el 86,89% que no.

En 2018 es cuando se logra el mejor registro de usuarios de bici (tanto privada como el Bicing) pero la cifra es ínfima: solo un 17% de los encuestados responde que sí usan la bicicleta.

Unos datos que confirman que apenas se ha conseguido que el barcelonés utilice la bicicleta para sus desplazamientos por la ciudad pese a todos los esfuerzos realizados el gobierno municipal. Y es que según datos del Ajuntament, cuando se inició el mandato de Ada Colau –en 2015 – había 116 kilómetros de carril bici en la ciudad y en el mes de septiembre de 2018 se ha llegado a los 200 kilómetros de infraestructura ciclista.

En cambio si analizamos los datos de uso de la bicicleta por distritos en 2018, los resultados no son satisfactorios y demuestran que las políticas de movilidad y de fomento del transporte público del Ajuntament no han sido capaces de estimular de una forma clara el uso de la bicicleta de forma habitual en la ciudad. Ni la construcción de nuevos carriles, ni la adecuación de las vías han conseguido generar un cambio significativo en el comportamiento general sobre el uso de la bicicleta.

Solamente en Ciutat Vella, l'Eixample o Sants-Montjuïc se ha conseguido consolidar un pequeño porcentaje de vecinos que tienen la bici como medio de transporte habitual. En este sentido, uno de los datos de la encuesta que llama la atención es que la oferta de carril bici en Barcelona no se corresponde con la demanda.

Por ejemplo, Ciutat Vella es el distrito con un mayor número de usuarios de bicicleta: tres de cada diez vecinos utiliza habitualmente la bicicleta para sus desplazamientos, y en cambio hasta octubre de 2017 tan solo se han ejecutado dos obras concretas para habilitar carril bici (sin contar las obras de distritos cercanos que pueden acabar relacionadas).

Una prueba del déficit de infraestructura ciclista en el casco antiguo es que una de las propuestas aceptadas en el proceso de participación para el Plan de Movilidad de Ciutat Vella 2018-2023 pide exactamente: "Aumentar el número de carril bici en Ciutat Vella. Los que hay son insuficientes y las bicis han de circular por la carretera, poniéndose en peligro".

El propio Ajuntament admite además que "en Ciutat Vella hay una amplia red de vías pacificadas donde pueden circular las bicicletas, pero al mismo tiempo es uno de los distritos con menos carriles bici" y propone pasar de los 7,7 kilómetros actuales a 15 kilómetros de carriles bici.

Los casos paradigmáticos son Sant Martí, Les Corts, Sarrià y Gràcia. Son donde la implantación de carriles bici ha resultado menos eficiente: el número de ciclistas apenas se ha incrementado y en cambio el esfuerzo inversor en infraestructura ciclista ha sido superior al del resto de distritos.

La media de encuestados a lo largo del mandato de Colau que usan la bicicleta en Les Corts es tan solo de un 11,04% y en cambio se han ejecutado seis obras. Una situación similar ocurre en Sarrià, es el distrito que menos usa la bicicleta en 2018 con tan solo un 8% de encuestados y en cambio se han ejecutado hasta 7 obras para adecuar las vías y extender el carril bici en el distrito.

Y Sant Martí es el distrito que mejor refleja el fracaso en el incremento de ciclistas: ocho obras para extender carriles y dos para adecuar vías, y en cambio los ciclistas tan solo aumentan del 15% en 2017 al 16% en 2018.

En total, desde principios de 2018 y hasta finales de agosto se han abierto en Barcelona 22 nuevos carriles bici en la ciudad, según los datos facilitados por el Ayuntamiento. El objetivo es que a finales de 2018 la ciudad disponga de 233 kilometros de carril bici -en enero sumaba 172 km.- y pasar del 89% al 95% de barceloneses que tenga un carril bici a menos de 300 metros de su casa.

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