"Sabemos que los niños andaluces son prácticamente analfabetos": los otros políticos que hablaron mal de los niños andaluces

La exministra de Sanidad, Ana Mato.
La exministra de Sanidad, Ana Mato.
EFE/Paco Campos

Isabel García Tejerina, exministra de Agricultura en el gobierno de Mariano Rajoy, ha declarado este jueves en el programa 'Los desayunos de TVE' que "en Andalucía un niño de 10 años sabe lo que uno de 8 en Castilla y León". Ante las protestas —incluso del propio PP andaluz— ha rectificado diciendo que "los niños andaluces son de 10" y tacha de "ineficaz" los 40 años de gestión del PSOE.

Aunque Tejerina no es la única que se ha pronunciado de esta manera contra los niños andaluces. Otra exministra del grupo popular, Ana Mato, pronunció la siguiente frase: "Sabemos que los niños andaluces son prácticamente analfabetos", dijo en una entrevista de radio.

Pero, una vez más, se produjo la misma sucesión de hechos: protestas por parte de personas vinculadas a la comunidad andaluza y una rectificación muy similar a la de Tejerina. "Ha sido una expresión desafortunada con la que quería dejar constancia de que el Gobierno del señor Chaves no actúa de la manera necesaria para que los niños andaluces tengan un buen nivel de educación", matizó. Luego Mato llegó a decir que había que tener "mala fe" para acusarla de haber querido insultar a los niños andaluces.

Políticos catalanes

Otro político como Artur Mas, expresidente de la Generalitat, afirmó una serie de palabras de ese estilo contra los niños andaluces y gallegos. Al ser preguntado por el bilingüismo en su comunidad, el president aseguró que los niños catalanes sacaban las mismas notas en castellano que los de otras comunidades. Después añadió: "por no hablar de Sevilla, Málaga o La Coruña, porque allí hablan el castellano, efectivamente, pero a veces a algunos no se les entiende".

De nuevo follón; Mas pidió disculpas por si alguien se había sentido ofendido, pero lamentó que sus palabras se hubieran sacado de contexto y se hubieran "exagerado", cuando la intención era hacer una "afirmación desenfadada sin ánimo de ofender".

Dolors Bassa, entonces consellera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia de la Generalitat —actualmente en prisión preventiva por el procès— responde a una pregunta de la oposición diciendo que muchos de los niños que esnifan pegamento en determinadas zonas de Barcelona "vienen de Ceuta y Andalucía".

También tuvo que disculparse, aunque lo hizo asegurando que en ningún momento había dicho que fueran andaluces, sino que provenían del Magreb y no eran atendidos por la Junta de Andalucía.

Hay más ejemplos, aunque menos llamativos, que demuestran que para determinados políticos no es raro utilizar a los andaluces como arma electoral y que empiezan a hacerlo desde que son niños hasta que cobran el PER "para pasar el día en el bar del pueblo", como dijo el líder de la extinta Unió Democrática de Catalunya (UDC), Josep Antoni Duran Lleida.

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