Windows 10
Página de inicio de Windows 10. WIKIPEDIA

La última actualización de Windows 10 va camino de convertirse en la peor que se recuerda. Y lo es por méritos propios.

Cuando Microsoft lanzó Windows 10 October 2018 Update, es decir, la última actualización de Windows, saltaron las alarmas ante las críticas de los usuarios. En efecto, todos los documentos desaparecían misteriosamente, por lo que Microfost tuvo que suspender el despliegue de Windows 10 October 2018 Update hasta nuevo aviso.

Hace unos días, la compañía tecnológica comunicó que se encontraba trabajando en solucionar el fallo. Así, Microsoft volvió a lanzar la actualización, pero, esta vez sí, corregida y que no borraba esos archivos personales.

Pero no quedaron ahí los problemas. Este lunes la empresa confirmó a través de sus foros que han detectado un bug que hace que el sonido deje de funcionar. Las versiones 1803 y 1809 son las afectadas y el culpable es un driver de Intel: "A principios de esta semana, Intel lanzó involuntariamente la versión 9.21.00.375 del driver para Intel Smart Sound Technology (ISST) para dispositivos que ejecutan Windows 10" en las versiones mencionadas, explican en el foro. Este nuevo controlador anula el anterior y provoca que el sonido deje de funcionar.

Ahora, el último fallo es que hay problemas con el brillo de la pantalla, ya que, cuando se reinicia el ordenador, el brillo baja automáticamente al 0% o al 25%, algo que se aprecia perfectamente, según reportan muchos usuarios en los foros de Microsoft.

Otro motivo más por los que los usuarios recomiendan evitar a toda costa actualizar, a la espera de una actualización de octubre sin problemas.