Lluvias en Barcelona.
Lluvias en Barcelona. ARCHIVO

El concejal de Presidencia de Barcelona, Eloi Badia, ha negado este miércoles retrasos en el plan de 2013 para ampliar la red de drenaje del alcantarillado de la zona del Paral·lel: "No se ha alterado el calendario, que se ejecuta según lo establecido", y ha dicho que su finalización está prevista en 2023.

En una comparencia en la comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad de Barcelona, Badia ha recordado que el Paral·lel es una zona baja a la que llegan los excedentes de las cuencas de Diagonal y de Ciutat Vella: "El 6 de septiembre y el 9 de octubre se registraron precipitaciones extraordinarias".

En este sentido, ha precisado que las lluvias torrenciales provocaron afectaciones a más de 60 familias -en bajos y aparcamientos- y un centenar de comercios, y ha detallado que revisarán la urbanización de la plaza Folch i Torres, que acabó con el muro y la estructura en forma de grada del espacio, -que tiene una marcada depresión- y que incorporó elementos, como cortezas, que dificultaron el drenaje.

Ha detallado que la primera fase, que ya está completada, consistió en desdoblar el colector de aguas pluviales del Paral·lel, mientras que la segunda está en marcha y ampliará la capacidad de la red existente entre las calles Carrera y Palaudàries, y la tercera irá de esta última calle a Bella Dorita.

El consistorio ayudará a los afectados

Badia ha dicho que la fase en ejecución terminará a mediados o finales de 2019, por lo que la tercera deberá esperar al próximo mandato, y ha afirmado que el consistorio ayudará a los afectados por las lluvias en sus requerimientos a las aseguradoras, y ha afirmado que valoran impulsar una campaña de apoyo a los comercios afectados.

Desde el PDeCAT, Francina Vila ha sostenido que el Gobierno de Colau se obsesionó en revisar todo lo que estaba planificado y en marcha de anteriores mandatos y que la obra no ha avanzado más por culpa de su desidia, tras lo que Santiago Alonso (Cs) ha pedido consenso para impulsar inversiones en este sentido, aunque "da más rédito político inaugurar una plaza que un colector".

El republicano Jordi Coronas ha pedido que se implementen las infraestructuras necesarias para evitar las inundaciones, aunque sean provisionales hasta que se hagan definitivas, y el socialista Daniel Mòdol ha dicho que el nuevo diseño de la plaza Folch i Torres, en la ronda Sant Pau, es la peor pensada de Barcelona, superando "el récord" que tenía la reforma de la Diagonal, según él.

Ha afirmado que diseñar el espacio público con participación ciudadana es positivo pero que los técnicos deben marcar criterios para asegurar su calidad, y ha dicho que ve "un exceso de populismo con determinados vecinos", y Alberto Villagrasa (PP) ha coincidido en defender los procesos participativos pero mantener por encima la visión técnica.

Desde la CUP Capgirem, Pere Casas ha pedido que las reclamaciones por daños de vecinos y comercios sigan un procedimiento adecuado, tras lo que el concejal no adscrito Gerard Ardanuy (Demòcrates) ha dicho que el Ayuntamiento no debe frenar obras tan importantes, y Joan Josep Puigcorbé ha exigido medidas preventivas dado que el colector no estará terminado hasta 2023.

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