Ardilla
Ardilla. ARCHIVO

Un hombre de 61 años del estado de Nueva York, en EE UU, falleció después de contraer una extraña enfermedad por comer cerebros de ardilla.

Los medios de comunicación estadounidenses han conocido ahora de la causa de la muerte de este aficionado a la caza, que ocurrió hace tres años, por la publicación de un estudio con motivo de un congreso científico.

El hombre, aficionado a la caza, fue ingresado en un hospital con síntomas como disminución de las capacidades cognitivas o pérdida de la capacidad de andar.

Los médicos le diagnosticaron una enfermedad rara que tiene una persona entre un millón cada año, Creutzfeldt-Jackob, condición de la que moriría finalmente.

Los científicos desconocen si el hombre comió los cerebros de ardilla de manera voluntaria o si la carne de ardilla se contaminó de tejidos del cerebro del animal.