Madrid Central
Imagen de las cámaras de acceso a Madrid Central JORGE PARÍS

Las incógnitas sobre Madrid Central, el gran Área de Prioridad Residencial de Centro, son ya pocas a falta de algo más de un mes para su arranque (23 de noviembre). No obstante, aún quedan cabos sueltos. La reciente aparición de la Plataforma de Afectados por Madrid Central, que reúne a comerciantes y hosteleros, ha puesto sobre la mesa algunas demandas del tejido empresarial de la zona que podría enriquecer el texto final que prepara el Ayuntamiento de Madrid.

Una de ellas ya está contemplada por el Gobierno municipal. En concreto, la que se refiere al acceso de los trabajadores cuyo final de jornada les impida recurrir al transporte público y tengan que optar por el privado. Esto supondrá que una persona que acabe o empiece su jornada laboral tras el cierre de los diferentes medios de transporte público podrá ir a trabajar en su coche particular sin ser sancionado.

Esta medida se incluirá dentro de las excepciones del futuro decreto para tranquilidad del sector de ocio y hostelería, que no aparecen entre los colectivos que pueden acceder a la zona en vehículo privado como norma general.

El Ayuntamiento, además, ha confirmado públicamente que estudia otra petición de la plataforma relacionada con permitir el acceso en coche de los padres y madres en el ámbito de Madrid Central a la entrada y salida de los colegios.

El resto de las proposiciones de la plataforma está en el aire. El pasado jueves este colectivo se reunió con la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés. Del encuentro no salió ningún acuerdo concreto, pero el Consistorio acordó con el colectivo de asociaciones estudiar las propuestas. "Estamos pendientes de recibir sus propuestas", explican fuentes municipales.

Algunas de las demandas que esta plataforma ha expresado públicamente están relacionadas con la flexibilización del calendario de renovación de las flotas y la entrada en vigor de las etiquetas ambientales, la creación de más plazas de aparcamiento, el incremento de la oferta y los horarios del transporte público o las matrículas de cortesía para los comercios similares a las que tendrán los residentes, entre otros.

No se retrasa por el 'Black Friday'

Lo que es seguro que no se atenderá por parte del Ayuntamiento es la petición de retrasar la puesta en marcha de la iniciativa para no coincidir con el Black Friday. "De ninguna manera va a posponerse porque es una prioridad para este equipo de Gobierno", señaló la semana pasada la portavoz municipal, Rita Maestre, quien destacó que el centro de la ciudad tiene una nutrida red de transporte público, por lo que su aplicación no afectará al periodo de compras navideñas ni al Black Friday.

Desde el 23 de noviembre, como norma general, por el distrito Centro sólo podrán circular los residentes y sus invitados (un máximo de 20 al mes), el transporte público, servicios sanitarios, vehículos industriales, de reparto con permiso y vehículos con etiqueta cero emisiones. Madrid Central, que engloba los barrios de Justicia, Universidad, Letras, Cortes, Embajadores y Ópera, tendrá un periodo de prueba de dos meses en los que no se multará. Con esta medida, el Consistorio de la capital busca reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire.

Refuezo policial de 300 agentes

Por otra parte, el concejal de Seguridad del Ayuntamiento, Javier Barbero, anunció este martes en la comisión del ramo que hasta 309 agentes reforzarán en la calle las tareas de seguridad y prevención con motivo de la puesta en marcha de Madrid Central y de las fiestas navideñas.

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