Complejo Judicial De Salesas
Complejo Judicial De Salesas EUROPA PRESS - Archivo

Esta circunstancia coloca a los órganos civiles cántabros en los segundos con mayor litigiosidad de España, con 15,28 asuntos por cada mil habitantes, solo por detrás de Asturias, donde la tasa se sitúa en 17,61. La media nacional de litigiosidad civil en el segundo trimestre de este 2018 fue de 12,7.

En total, los órganos judiciales de Cantabria recibieron durante el periodo analizado 20.146 asuntos, entre penales, civiles, laborales y contencioso-administrativos.

Además, resolvieron 19.972, dictaron 19.910 resoluciones entre sentencias, autos y decretos, y a 30 de junio tenían en situación de trámite un total de 23.456 asuntos.

Así se desprende del Informe sobre la Situación de los Órganos Judiciales que trimestralmente elabora el Servicio de Estadística del Consejo General del Poder Judicial y que se ha dado a conocer hoy con datos correspondientes a los meses de abril, mayo y junio de este año 2018.

Este Servicio acompaña el informe con otro documento que, bajo la denominación Indicadores Clave, analiza una serie de variables que permiten conocer la calidad de la justicia en la región.

Así, durante el segundo trimestre de este año cada miembro de la carrera judicial en Cantabria recibió una media de 265,08 asuntos -un 1,6% más que un año antes- y dictó alrededor de 88,82 sentencias, un 5,4% más.

Además, el porcentaje de resoluciones finales dictadas por los jueces y juezas de carrera fue del 92,37%; el de recursos de casación devueltos confirmando totalmente, del 88,4%; y el de recurso de apelación, del 72,4%.

En cuanto a las duraciones medias de respuesta, en Cantabria la primera instancia se sitúa en 3,6 meses, y la segunda, en 3,4.

MAYOR PESO DE LOS ASUNTOS CIVILES

Durante el segundo trimestre de este año, los órganos judiciales de Cantabria ingresaron 20.146 asuntos, lo que representa un incremento del 2,8% respecto a los que se registraron en el mismo periodo de 2017.

Por jurisdicciones, se observa que el mayor aumento se da en civil (un 9,9% más), seguido del incremento en la jurisdicción social (un 4,2% más) y en la contencioso-administrativa (un 3,5% más). En penal, sin embargo, los asuntos fueron menos que un año antes (-3,3%).

En este aumento de los pleitos en la jurisdicción civil siguen teniendo gran incidencia las demandas relacionadas con acciones individuales sobre condiciones generales incluidas en contratos de financiación con garantías reales inmobiliarias, cuyo prestatario sea una persona física -por ejemplo, las cláusulas suelo-, y que desde el verano de 2017 ventila el refuerzo conocido como Juzgado de Primera Instancia nº 2 bis de Santander.

El incremento de asuntos civiles tiene su reflejo en la distribución de los asuntos por jurisdicción, y es que los penales son los más abundantes pero pierden peso a favor de los civiles.

Mientras que en el segundo trimestre del pasado año los pleitos penales representaban el 49,35% del total de asuntos que llegaban a los tribunales cántabros, ahora son el 46,35%. Por el contrario, los asuntos civiles el año pasado representaban el 41,09% y este año, el 44%. Los asuntos laborales son el 7,32% de los que llegan a los juzgados y los contencioso-administrativos, el 2,33%.

A nivel nacional, también se aprecia esa evolución en el reparto de los asuntos pero el peso de los civiles es menor: el 38%, mientras que los penales son el 52%, los laborales, el 7%, y los contencioso-administrativos, el 3%.

LITIGIOSIDAD SUPERIOR A LA MEDIA NACIONAL

El informe analiza el índice de litigiosidad de los distintos territorios poniendo en relación los asuntos que se registran por cada mil habitantes. Si la tasa de litigiosidad de la media nacional se sitúa en 33,87, en Cantabria sube a 34,73. La que registra mayor litigiosidad es Canarias (43,85) y la que menos La Rioja (22,56).

Sin embargo, por jurisdicciones la posición de nuestros juzgados respecto a la media es desigual.

Mientras que se sitúan en las primeras posiciones en civil, tal y como ya se ha indicado -15,28 asuntos por cada mil habitantes frente a una media de 12,70-, y también están por encima de la media en social -2,54 frente a 2,29-, la litigiosidad en Cantabria de órganos penales y en contencioso-administrativos es menor que la media nacional -16,10 frente a 17,72 y 0,81 frente a 1,16, respectivamente.

Al analizar la resolución, se observa que durante el segundo trimestre de 2018 los órganos cántabros resolvieron un 0,9% más. Nuevamente, la evolución es distinta por jurisdicciones: los órganos contencioso-administrativos aumentaron su capacidad de respuesta un 13,1% respecto al pasado año, los civiles lo hicieron un 5,7% y los laborales, un 1,2%.

Por el contrario, los penales resolvieron un 3,7% menos que el mismo trimestre de un año antes.

La resolución se traduce en un total de 19.910 resoluciones dictadas en el periodo, de las que 6.142 eran sentencias, 8.230 autos y 5.538 decretos.

La tasa de resolución, que pone en relación los asuntos resueltos respecto a los ingresados, fue del 0,99, la misma que la media nacional.

No obstante, en todas las jurisdicciones salvo en la civil se resolvió por encima de la entrada: un 1% más en penal, un 14% más en contencioso-administrativo y un 5% más en social.

En civil se ventiló el 96% de la entrada, dato que se debe poner en relación con tres elementos ya comentados: que el ingreso creció un 10%, que los órganos cántabros son los segundos con mayor litigiosidad y que, pese a esa circunstancia, lograron incrementar la resolución un 5,7% respecto al mismo periodo de un año antes.

UNA PENDENCIA DE CATORCE MESES

Por otro lado, la tasa de pendencia -la que pone en relación los asuntos pendientes con los resueltos en el periodo- fue en Cantabria de 1,17, inferior a la tasa media nacional (1,55), y la tercera más baja de toda España, solo por detrás de Navarra (1,01) y Asturias (1,04). En el lado opuesto se encuentra Galicia, con una tasa de pendencia de 2,19.

Este índice permite estimar el tiempo que se necesitaría para acabar con la bolsa de asuntos en trámite con el mismo ritmo de resolución que en el trimestre y sin que se produjera ningún ingreso de nuevos asuntos. Si se multiplica la tasa por doce el resultado indica el número de meses que se necesitarían para acabar con la pendencia.

Así, mientras que en Cantabria se precisarían poco más de catorce meses, la media española supone un tiempo de resolución de más de año y medio.

Por jurisdicciones, los órganos de la jurisdicción contencioso-administrativa de Cantabria son los que menos pendencia tienen de toda España (1,49) frente a 3,04 de la media, o 4,83 de Baleares, la comunidad autónoma con mayor pendencia contencioso-administrativa.

En el resto, la pendencia de Cantabria también es inferior a la media: 1,72 frente a 2,31 en civil; 0,62 frente a 0,82 en penal; y 1,41 frente a 2,43 en social.

LOS ÓRGANOS DE CANTABRIA, ENTRE LOS MENOS CONGESTIONADOS

Por último, la tasa de congestión pone en relación el total de asuntos a resolver, es decir, los pendientes y los de nuevo ingreso, con los efectivamente resueltos.

En Cantabria, esta tasa es del 2,16, nuevamente entre las más bajas de España, tras Navarra (2,00) y Asturias (2,06). La media nacional se encuentra en 2,54, y la más alta es la de Galicia, con 3,20.

Por jurisdicciones y en correspondencia con los bajos índices de pendencia, los juzgados de lo contencioso administrativo de Cantabria son los menos congestionados de España.

También se registran tasas por debajo de la media en congestión en los juzgados de primera instancia, en los de la jurisdicción penal y en los laborales.

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