Arropan a los padres de Íñigo Cabacas al inicio del juicio
Arropan a los padres de Íñigo Cabacas al inicio del juicio EP

Tras el comienzo del juicio por el caso Cabacas, más de 6 años después de la muerte del joven, un mando de la unidad de seguridad ciudadana de la Ertzaintza ha declarado que los agentes "no eran conscientes del poder letal" de las pelotas de goma, una de las cuales mató a Iñigo Cabacas.

El mismo acusado ha añadido que la mayoría de operativos no tenían experiencia con el tipo de armas utilizadas y desconocían su instrucción, incluyendo las distancias mínimas de disparo (variables según la potencia de fuego, parámetro desconocido en este caso e imposible de verificar) y las zonas del cuerpo hacia las que no debían apuntar.

Por otra parte, también ha afirmado que desde la furgoneta que él dirigía nadie disparó, así como que el joven ya estaba herido cuando entraron en el callejón. "Yo no era partidario de entrar cargando en ese callejón" ha concluído.

El juicio del caso Cabacas viene marcado por una fase de instrucción particularmente larga, en el que la juez Ana Torres señaló la imposibilidad de determinar quién fue el autor del disparo fatal, y archivó la causa contra los tres ertzainzas que admitieron haber disparado, pero envió a juicio en cambio a los tres mandos intermedios que dieron la orden de disparar las pelotas de goma.

Pese a ello, la Audiencia Provincial decidió juzgar a los seis agentes aduciendo "indicios racionales" de la participación de todos ellos en los hechos.

Enfrentándose a esta postura, la Fiscalía pide la absolución de los acusados, lo que le ha ocasionado duras críticas. En este sentido, el Ministerio Público pide el archivo de la causa por el "descontrol" que existía en las comisarías con el material antidisturbios y por la evidencia de que otros agentes dispararon sus armas.

Los acusados se enfrentan a penas de cuatro años cada uno (24 en total). Está previsto que el juicio dure hasta por lo menos el 9 de noviembre, y por él pasarán más de 100 testigos.