En la primera sesión del juicio, en la que declaran los agentes procesados, el primero de los ertzainas ha reconocido la escasa experiencia que tenían algunos de los efectivos desplazados en el operativo al callejón de María Díaz de Haro, donde se produjo la carga policial.

A preguntas de la acusación sobre si conocían las graves consecuencias que podían tener el uso de las armas que utilizaron, el agente de la Policía autonómica ha apuntado: "Nunca había pasado nada y se suponía que nunca iba a pasar nada. Habíamos tenido no sé si suerte, pero nunca había pasado nada. Yo creo que no éramos conscientes del poder letal de estas pelotas y más de estas armas nuevas Benelli", ha añadido.

En este sentido, ha admitido que pocos efectivos de la Ertzaintza pudieron practicar con estas nuevas armas, solo algunos "de prisa y corriendo en la academia". "Yo creo que muy poca gente pudo utilizarlas", ha aseverado. También ha explicado que los protocolos de la Ertzaintza ahora han cambiado y los agentes de Seguridad Ciudadana no han vuelto a participar en este tipo de operativos.

Iñigo Cabacas falleció el 9 de abril de 2012, cuatro días después de haber recibido en la cabeza el impacto de un pelotazo de goma de la Ertzaintza tras un partido del Athletic Club con el Schalke 04. En el banquillo de los acusados se sientan seis ertzainas, tres de base y tres mandos intermedios, acusados de homicidio con imprudencia grave, para los que la acusación particular solicita un total de 24 años de cárcel y seis de inhabilitación especial. La Fiscalía pide su absolución.

(Habrá ampliación)

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