Verónica Casado
Fotografía de archico de Verónica Casado SEMFYC - Archivo

La médica de familia Verónica Casado, que ejerce en el Centro de Salud de Parquesol, en Valladolid, ha sido reconocida con el premio más prestigioso que da la WONCA (Organización Mundial de la Medicina de Familia) a aquellos médicos que han logrado la excelencia en la asistencia sanitaria a nivel mundial.

Casado, perteneciente a la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha obtenido este reconocimiento después de lograr el voto unánime en la conferencia de Wonca como WONCA Five-Stars europeo (Praga, 2017) y con el WONCA-CIMF 5-Estrellas, que la acreditó como mejor médica de familia de Iberoamérica (Cali,Colombia), 2018). Es la primera vez que se entrega a una médica de familia española.

Era la primera vez que una médica de familia era reconocida como la mejor en dos continentes simultáneamente. El Wonca Five Stars es un galardón que reconoce a un único médico de familia por su trabajo como proveedor de asistencia con una visión integral, pero también por su capacidad de tomar decisiones, de trabajar en equipo o de atender a la comunidad en su conjunto.

Casi 30 años de profesión

En ediciones precedentes la Wonca había premiado a la doctora ugandesa Atai Omoruto (2016), a la doctora estadounidense Lucy Candib (2013) y, de forma conjunta, a la doctora de Trinidad Tobago Sonia Roache y a la profesora canadiense Ruth Wilson (2010). Es la primera vez que una médica de familia de España ostenta este reconocimiento.

Casado cuenta con una dilatada experiencia en el ámbito de la docencia, la investigación, la edición de libros especializados y la colaboración internacional. Es especialista en medicina familiar y comunitaria desde 1986, está doctorada en Medicina y Cirugía desde 1987 y ejerce como médica de familia en el equipo de atención primaria del Centro Universitario de Salud Parquesol de Valladolid desde 1989.

Entre 1990 y 1997 se dedicó a tareas de gestión como directora médica, gerente de Atención Primaria y subdirectora de planificación sanitaria del Ministerio de Sanidad.

"En España es difícil"

En declaraciones a Efe, Verónica Casado ha dicho que el día a día de un médico de familia "en España es difícil", ya que la crisis "ha maltratado bastante" en financiación a la que es la base de la sanidad. "Tienes que estar enamorado de lo que haces, que te guste tu trabajo, que es duro y que hace que a veces llegues a casa bastante rota, tras situaciones de salud duras".

Para ello se requieren muchos conocimientos y habilidades pero también grandes dosis de "humanismo, de profesionalidad, de ética, de buena comunicación", señala.
En su opinión, la sanidad es como los castillos humanos catalanes, donde la base, que tiene que ser muy potente para sostener el resto del edificio, la ocupa la atención primaria, el médico de familia.

Y la financiación ha bajado, y si la atención primaria tenía el 18% del gasto sólo tiene el 14, y si debería tener la mitad de los médicos del sistema se queda en el 30%, y "no se contrata a médicos" para sustituciones con "jornadas sobresaturadas" y "no se fideliza", lamenta. Ella tiene 1.600 tarjetas sanitarias, con 35 o 40 pacientes al día, que en épocas de epidemias, como la anual y próxima de la gripe, pueden convertirse en 50 o 60, "una barbaridad", advierte.