Leslie, el primer huracán de categoría 1 que llega a Europa, ha golpeado como tormenta tropical en la madrugada de este domingo la costa portuguesa, donde ha provocado 28 heridos leves y ha dejado además a 325.000 de viviendas sin electricidad.

Según la Autoridad Nacional de Protección Civil (ANPC) lusa, todos los heridos han sido de carácter leve y tres de ellos son operativos de este organismo que acudieron a socorrer los efectos de Leslie. Asimismo, durante la noche del sábado y la madrugada del domingo se han llegado a registrar hasta 2.500 incidentes por el temporal, que ha obligado a desalojar a 61 personas, cuyas viviendas fueron afectadas por caídas de árboles y otros desperfectos.

Leslie, la peor tempestad que azota Portugal desde 1842, tocó tierra en la medianoche del sábado al domingo en las proximidades de Figueira da Foz, unos 200 kilómetros al norte de Lisboa, y colocó en alerta roja a 13 de los 18 distritos del país.

Los distritos de Coimbra y Leiria fueron los más afectados, con cientos de árboles caídos, inundaciones, destrozos en fachadas, terrazas, ventanas y portales de edificios. La tempestad afectó además a cerca de 200 líneas de alta tensión, en especial en el distrito de Coimbra, según EDP, la empresa distribuidora de electricidad en Portugal, que ha matizado que "gran parte de la red" ya ha sido repuesta. La empresa va a instalar generadores temporales de emergencia en las zonas más críticas mientras que solucionan los problemas que aún persisten en el abastecimiento.

Figueira da Foz, uno de los más populares destinos turísticos de la costa portuguesa, fue castigado con dureza por Leslie, con rachas de hasta 176 kilómetros por hora. "Fue una pesadilla", ha relatado una turista española que a medianoche tuvo que ser evacuada junto a decenas de personas y conducida al garaje del apartamento turístico donde pasa sus vacaciones.

Cuando el viento arreció, "cortaron la luz, cerramos todo, las ventanas se movían, el edificio se movía, hasta que nos dimos cuenta de que una de las ventanas de un cuarto se estaba despegando", ha recordado. "Sacamos todo del cuarto y nos sentamos en el suelo, al lado del a puerta de salida del apartamento", hasta su evacuación, ha explicado.

Vuelta a la normalidad

Progresivamente, la normalidad ha vuelto a las carreteras y también a los aeropuertos, tras la cancelación de cerca de medio centenar de vuelos en las últimas horas del sábado, en su mayoría en Lisboa y Oporto por decisión de las compañías aéreas, como la portuguesa TAP.

También el tráfico fluvial se ha recuperado paulatinamente entre Lisboa y la otra margen del Tajo, así como la conexión entre Setúbal y Troia, al sur de la capital lusa.

Pese a que la normalidad se ha recuperado prácticamente en todo el país, Protección Civil ha decidido mantener las alertas especiales por precaución y los avisos a la población, ya que hay estructuras afectadas por el viento que podrían caer y mucho trabajo para limpiar los desperfectos en la vía pública.