Al fondo, la estructura sobre la que se ha creado el manto floral a la Virgen
Al fondo, la estructura sobre la que se ha creado el manto floral a la Virgen EUROPA PRESS

El concejal de Economía y Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Fernando Rivarés, ha informado en rueda de prensa de que en esta cifra de participación no se tiene en cuenta a las personas que asisten como público, sino solo a aquellas que han acudido ataviadas con trajes regionales hasta la plaza del Pilar a depositar sus ramos para confeccionar el manto floral dedicado a la Virgen.

Se espera que en total se depositen tres millones de flores, que permanecerán expuestas durante aproximadamente una semana, dependiendo de la meteorología de los próximos días. El manto ya estaba completo a las 10.30 horas.

La estructura sobre la que se ha formado el manto a la Virgen está distribuida en seis niveles, tiene forma cónica y mide en torno a los 15,50 metros de altura y 16 metros de anchura. Pesa unas 40 toneladas y está colocada delante de la Basílica del Pilar.

La imagen de la Virgen que la corona está construida en fibra de poliéster, pesa 15 kilos y mide 1,43 metros. La corona -con resplandores- tiene un diámetro de 2,64 metros. La parte del manto de flores que está más cercano a la estatua se ha confeccionado con flores de color rojo, por ser año par, mientras que en caso de ser impar es blanco. La Cruz de Lorena también es roja, con una aureola blanca para resaltarla.

Un total de 22 jardineros están colocando los ramos que depositan los oferentes, con el apoyo de cien auxiliares, y unas 80 personas colaboran en el recorrido del desfile. Igualmente, hay unos 220 voluntarios, así como personal de Protección Civil, Cruz Roja, Bomberos y Policía Local. En total, la organización de la Ofrenda cuenta con el trabajo de mil personas, entre voluntarios y profesionales.

El concejal de Cultura ha explicado que la ofrenda está transcurriendo con normalidad, si bien ha habido un rato en el que se han producido retrasos en las salidas de los grupos, que se ha debido a la mayor afluencia de oferentes individuales, entre las 12.00 y las 13.30 horas, algo que ha estimado que es difícil de controlar.

Por el contrario, Rivarés ha indicado que la limitación implantada el año pasado de un máximo de 300 personas por grupo ha contribuido a mejorar la fluidez.

771 GRUPOS

En total, este año desfilan 771 grupos, 67 más que en 2017. La Ofrenda ha comenzado con el grupo de Paracuellos de la Ribera, que ha salido desde la Plaza Aragón. En total, ha habido ocho puntos de acceso para grupos y dos para las personas que han participado de forma individual.

También hay quien ha llegado hasta la plaza del Pilar tras viajar en una barca por el río Ebro. Se trata de la ofrenda fluvial, que ha partido del embarcadero de Vadorrey y sobre las 9.30 horas ha llegado a los pies del manto de la Virgen.

Igualmente, ha tenido lugar una ofrenda aérea ya que el Real Aeroclub de Zaragoza ha efectuado tres pasadas en avioneta sobre las 12.00 horas, en las que se han lanzado pétalos de rosa desde un bimotor Cessna y monomotores Piper.

PAÍS INVITADO

La bandera iberoamericana que luce en el centro del manto es la de Bolivia, al ser el país invitado este año. Un grupo de representantes de este país ha portado la bandera floral hasta que ha sido instalada. Además, una delegación boliviana ha cerrado la comitiva de la corporación municipal que ha participado en la Ofrenda.

En total, 16 países han estado representados ya que junto a Bolivia han participado grupos de Venezuela, Guatemala, República Dominicana, México, Japón, China, Ecuador, Rumanía, Chile, Argentina, Nicaragua, Honduras, Perú, Colombia, Estados Unidos y Paraguay.

La Ofrenda ha incluido, asimismo, actuaciones de grupos folclóricos. Este año, 110 agrupaciones se han subido al escenario de la Plaza del Pilar, situado frente a la estructura del manto.

PARTICIPACIÓN MUNICIPAL

Pasadas las 11.30 horas, la comitiva municipal, formada por gran parte de los concejales de la mayoría de las formaciones políticas, ha partido del Ayuntamiento. El alcalde, Pedro Santisteve, vestía traje regional, igual que los otros dos miembros de ZEC que han desfilado con él, el consejero municipal de Economía y Cultura, Fernando Rivarés, y la consejera de Participación, Transparencia y Gobierno Abierto, Elena Giner.

Santisteve llevaba un traje de muda, con un chaleco que se ha encontrado tanto en zonas del Pirineo, en Sabiñánigo, como en otras zonas de Teruel, como el Matarraña o el Bajo Aragón, y en Valencia. Era de terciopelo y seda con fondo negro y unos cuadros de color morado. El chaleco es de finales del siglo XIX.

El calzón que portaba era una de las piezas más antiguas, de terciopelo, de los pocos que se conservan una talla relativamente grande, mientras que la chaqueta o chupa era de paño, copia de un modelo del siglo XVIII. La faja o banda era antigua, de seda, y se lucían en ocasiones muy importantes, como el día de la boda o una gran celebración.

Tras depositar las flores, el alcalde ha saludado a voluntarios y trabajadores y ha subido a la estructura sobre la que se estaba conformando el manto floral para colocar varios ramos.

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