Una enfermera pone una inyección a un niño.
Una enfermera pone una inyección a un niño. SESCAM / Archivo

Lo habitual en España es que no haya enfermera en los colegios. Sí en muchos de los que están dedicados a la Educación Especial (CEE), pero no en los ordinarios donde también hay niños escolarizados con enfermedades que necesitan asistencia diaria. Diabetes, alergias alimentarias o a picaduras de insectos, asma o epilepsia e incluso obesidad. Estas son solo algunas de las enfermedades crónicas más habituales entre los pequeños. Además, los accidentes que puedan llevar a graves o leves traumatismos, así como a heridas importantes también suelen darse en excursiones o dentro del recinto escolar.

Esta es la causa de una lucha constante entre Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPA), asociaciones, consejos, colegios y sindicatos con el equipo de Gobierno. Y es que las competencias para regular la enfermería escolar actualmente están divididas entre la Consejería de Sanidad y la Consejería de Educación de cada comunidad autónoma. Por ello, la situación que se vive en España es bien distinta en función del lugar de residencia.

Algunas autonomías lo están empezando a instaurar, otras lo tenían pero han abandonado el plan y alguna todavía ni se lo plantea. Y ahora que se acercan las elecciones autonómicas y municipales de 2019 la implantación de la enfermería escolar es una de las grandes reclamaciones. Tanto desde el Sindicato de Enfermería (Satse) o desde el de profesores de la red pública (ANPE), como desde los consejos de enfermería y profesorado de las CC AA reclaman que exista la figura de la enfermera escolar en todos los centros educativos por ley en España. Y esta exigencia está dando ya sus primeros pasos.

Según adelanta a 20minutos la presidencia de la Asociación Catalana de Enfermería y Salud Escolar (Acise), Engracia Soler, "dentro de pocos meses saldrá a la luz un documento que se reconocerá como especialidad la enfermera escolar" gracias a una petición del Consejo General de Enfermería. Y es que esta especialidad existe, pero no está reconocida. "En este documento se expone la definición de lo que es una enfermera escolar y las competencias de la misma", añade Soler, que afirma que todas las CC AA están "apretando" para lograrlo.

Madrid como ejemplo

Mientras, el espejo en el que se miran casi todas las autonomías es el de la Comunidad de Madrid, donde la figura de la enfermera está presente en dos de cada diez centros públicos ordinarios: de los 1.643 que hay (entre primaria, secundaria y Formación Profesional), unos 450 cuentan con enfermera escolar en plantilla, según datos aportados por Satse Madrid. No obstante, desde la Asocicación Madrileña de Enfermería en Centros Educativos (Amece) aseguran que hay en más de 500. Un número que podría aumentar el próximo curso tras la reunión mantenida hace unas semanas del consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, con responsables de ANPE y Satse Madrid.

Pese a ello, "no hay cifras oficiales porque consideramos que la enfermera escolar es la que está todo el día en el colegio. No las enfermeras que pasan una hora en uno y se van a otro o las que imparten charlas de educación para la salud", afirma la presidenta de Amece, Natividad López. En esto están de acuerdo también desde Satse, que afirman que, además de las que contabilizan, hay más que "están por horas y de centro en centro".

Además de Madrid, "existen enfermeras trabajando en escuelas en algunas comunidades autónomas como Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Cataluña y País Vasco", asegura el presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, que añade que en la mayoría de los casos las hay en "escuelas de educación especial o en ordinarias en las que se escolarizan niños con problemas de salud".

Situación "insuficiente"

Y es que la situación actual en todas las autonomías —explican desde Satse— es "insuficiente" y por ello piden al Gobierno "que invierta más en enfermería". En Canarias el Servicio de Salud y la Consejería de Educación han llegado a un acuerdo para implantar el proyecto piloto de enfermería escolar en los centros del archipiélago a partir del próximo año; mientras que en Murcia esta práctica se encuentra aún en vías de desarrollo, y en Cantabria llevaba tres años pero el actual Gobierno ha decidido no seguir adelante con el plan por falta de financiación.

En el caso de Andalucía, que vivió el 2 de diciembre sus elecciones autonómicas, la exigencia de asociaciones y sindicatos no cesa. Allí la implantación de la enfermera escolar es nula. En julio de 2017, el Parlamento aprobó la petición contratar a una para cada centro escolar de la región bajo fondos públicos. Y desde la Confederación Andaluza de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Confedampa) aseguran a este periódico que va a producirse "de forma progresiva y previo estudio por las partes implicadas" durante el presente curso escolar. "Sería imposible implantarlo en los 8.000 centros educativos de toda Andalucía, queremos empezar por los que tengan una necesidad urgente, y ya han contactado con nosotros bastantes", dice Maria José García, representante de este organismo.

Es más, con las elecciones recientes, García reitera que van a seguir adelante con el proyecto "con más fuerza si cabe" y, de haber cambio de Gobierno, no tendrán que empezar de cero: "No es vamos a retomar, sino vamos a continuar. No solo le hemos presentado el proyecto a todos los partidos políticos, sino que sabemos que hay partidos que lo quieren implantar", agrega esperanzada la representante de Confedampa. Pese a ello, actualmente en Andalucía no existe la figura de la enfermera escolar como tal. Ni siquiera en los CEE, ya que solo dos de ellos disponen de esta profesional. "Existe una figura de enlace que depende del ambulatorio y, excepto casos que se le insta a que vaya al centro por algo en concreto, su puesto está en el ambulatorio".

En los privados, la contratación depende del centro

No obstante, Cataluña o la C. Valenciana son algunas de las CC AA que más tiempo llevan en la lucha. En esta última, "está regulada por ley la presencia de enfermeras en CEE y esas enfermeras dependen de la bolsa general de la Conselleria de Sanidad", cuenta Alicia Carmona, responsable del Grupo de Trabajo de Enfermería en Salud Escolar del Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (Cecova) en Valencia. Este organismo lleva años intentando que esta figura se implante en los centros educativos de la región. No obstante, "a nivel de colegios ordinarios, en la Comunitat solo está permitida la presencia de enfermeras en los privados y concertados porque ahí su contratación sí depende específicamente del colegio", añade Carmona, que trabaja también como enfermera en el centro privado Mas Camarena de Bétera.

Donde sí ha habido un gran avance en lo que respecta a los Centros de Educación Especial de la Comunitat. "Esta parte, aunque no esté cubierta por enfermeras con una formacion específica —que era lo que demandábamos—, por lo menos se está cubriendo. Los profesores se enfrentaban a situaciones sanitarias que no sabian resolver". Y es que, sin enfermera, "ante una situacion de urgencia solo queda esperar a la ambulancia. Y entre que llega y no... no hay nadie que haga una primera asistencia de calidad", relata la esta enfermera escolar. Bajo su experiencia, cuenta que ellos no solo atiende a los niños, también "se encargade formar al profesorado y a las familias. Y si se fuera implantando poco a poco, igual que se hace desde hace años en EE UU o Francia, se vería que se puede sacar mucho rendimiento y que puede ofrecer mucho a la comunidad escolar".

Respecto a la situación en Cataluña —donde se necesitarían unas 2.500 enfermeras, según datos de Acise— se presentó una propuesta al Parlamento pero "está parada", lamenta Soler. "Si hay algun colegio ordinario que la tienen (la enfermera) es que está contratada de forma privada: porque son fundaciones o porque dependen de algún hospital en concreto, incluso contratadas por las propias AMPA", añade la presidenta de Acise. Desde esta asociación exigen "la incorporación de la enfermera escolar al 100%". "Hablamos de un plan de integración que durase unos 5-6 años" que tiene que comenzar —explica Soler— en las "escuelas ordinarias de más de 750 alumnos".

'Enfermeras mochila'

Esto siempre aparte de las llamadas "enfermeras mochila". En este caso su función es atender a un solo alumno y las contratan directamente los padres del mismo gracias a una ayuda que les proporciona el gobierno de cada comunidad. Esta enfermera acompaña a diario a aquel niño cuya dependencia no le permita seguir el ritmo escolar a la perfección sin ayuda. En Salamanca, por ejemplo, "hay una madre que tiene un chaval con una enfermedad muy grave degenerativa y ha logrado que, si no ponen una enfermera en su colegio, le den un dinero para contratarla ella misma. Es que si no va la enfermera al colegio el niño no puede ir. Y los padres están obligados a escolarizar a sus hijos a partir de los 6 años tengan o no una enfermedad", explica Natividad López.

Esto también ayuda a que los padres se despreocupen y puedan acudir a sus puestos de trabajo con normalidad. "En cualquier familia que hay un chaval con una enfermedad ¿quién deja de trabajar? Siempre la madre. Y además vive en la puerta del colegio por si les pasa algo a sus hijos. La enfermera escolar alivia la vida familiar de alguna manera", añade la presidenta de Amece.