Lady Gaga y Bradley Cooper
Lady Gaga y Bradley Cooper en Ha nacido una estrella. WANER BROS.

A pesar de ser una estrella de nivel mundial, Lady Gaga siente y padece como cualquiera de los terrestres.

En plena cresta de la ola tras el estreno de su primera película como protagonista, Ha nacido una estrella, la artista ha admitido que ha llorado, y más de una vez, dentro y fuera del rodaje de la cinta que ahora le da tantas alegrías.

En la revista Elle, Gaga ha reconocido que acabó llorando el primer día de Ha nacido una estrella, en el que interpreta a Ally, una chica humilde que da el salto a la fama y que podría darle su primera nominación al Oscar a la Mejor Actriz.

"Nunca olvidaré la primera escena que rodamos Bradley Cooper y yo en un restaurante mexicano. Bradley tenía que recoger unos tacos y traerlos a la mesa donde estábamos sentados. Entonces él me tenía que decir algo, pero improvisó con una frase que no ponía en el guion, así que yo me quedé sin saber que hacer y solo se me ocurrió responderle con la línea de diálogo que en teoría me tocaba a mí, aunque no tenía nada que ver", explica la americana.

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"Entonces él siguió improvisando, y yo ya no sabía qué hacer porque se suponía que tenía que seguir el guión, así que continué con la siguiente línea de diálogo que me tocaba. Cuando Bradley vio que no estaba improvisando, paró el rodaje y me preguntó si estaba bien, y yo simplemente rompí a llorar", recuerda Gaga, que reconoce sentirse muy insegura de su faceta como intérprete.

Sin embargo, estos pequeños contratiempos fueron gajes del oficio y nervios de 'principiante', ya que el resto del rodaje fue de maravilla.