Cigarrillos
Varias colillas de cigarrillos. CÉSAR-JAVIER PALACIOS

La región belga de Bruselas quiere que las industrias tabaqueras asuman los costes de las colillas que acaban en el suelo de las calles, una factura que las autoridades elevan a 200.000 euros y que la industria está dispuesta a negociar.

El gobierno de Bruselas, región central del país, situada entre Flandes (norte) y Valonia (sur), ha enviado esta semana una carta a la federación belga de fabricantes de cigarrillos, Cimabel, y a la de tabaco, Fetabel, así como a la filial belga de la multinacional tabaquera estadounidense Philip Morris.

En la misiva, que firma la responsable regional de la recogida de basuras, la socialista Fadila Laanan, el gobierno de Bruselas reclama a la industria, además de 200.000 euros para sufragar los gastos ocasionados por ese tipo de basura urbana, una contribución "perenne" para desarrollar futuras acciones conjuntas.

La cantidad que las autoridades reclaman por el año 2018 asciende precisamente a 203.500 euros y no se refiere exclusivamente a la limpieza, sino también a gastos en mobiliario urbano como papeleras altas y estrechas específicamente diseñadas para apagar cigarrillos.

Diez millones de colillas al día

Un portavoz del gabinete regional del que parte la iniciativa, Christophe Vancutsem, precisó que la iniciativa no sustituye a las multas con las que son susceptibles de ser sancionados quienes tiren una colilla al suelo, y cuya cuantía varía en función del municipio.

Por su parte, el portavoz de Fetabel, Koen Roelstraete, comentó que aún no han recibido la carta con los detalles y el monto solicitado, pero que la industria está "abierta" a abordar con las autoridades el papel que podría desempeñar en la lucha contra ese tipo de basura urbana, en línea con un comunicado hecho público por Cimabel.

La misma fuente señaló que los fabricantes ya tienen acciones en curso en ese sentido en la región de Flandes y discusiones en curso con las autoridades valonas.

Según las autoridades belgas, cada día se tiran al suelo 10 millones de colillas de cigarrillos en todo el país, la mayor parte de ellas en Bruselas, la región donde se encuentra la capital del país y las sedes de las grandes instituciones de la Unión Europea (UE).