Raquel Sánchez Silva y mario Biondo
Raquel Sánchez Silva y mario Biondo en la celebración de su boda en 2012. EFE/ARCHIVO

Mario Biondo, conocido por ser marido de Raquel Sánchez Silva, era un cámara italiano que murió con 36 años en 2013. Lo hizo en extrañas circunstancias. Su cuerpo fue encontrado colgado en su domicilio sin vida, pero sin signos de violencia.

La pareja estaba a un mes de celebrar su aniversario de boda cuando se produjo el fallecimiento de Biondo. Ambos se conocieron en Supervivientes, ya que él trabajó para éste y para otros programas como Masterchef o Acorralados.

El juez que realizó la autopsia del cadáver declaró que se había suicidado, a pesar de que la presentadora lo negara afirmando que había sido fruto de un "desgraciado accidente".

Lo resultados finales del informe declararon que, "la noche de su muerte, Mario Biondo consumió grandes cantidades de droga y alcohol y, en ese estado, tomó una pashmina, la ató a una de las estanterías del comedor de su casa y se ahorcó". Se declaró de esta forma el suicidio como única causa posible.

Después del entierro, la familia del fallecido deseó llevar a cabo su exhumación para realizar una nueva autopsia, y, finalmente, lo consiguieron. Tras volver a examinar el cuerpo por petición familiar, se concluyó que se trataba de un suicidio. A pesar de ello la familia no quedó convencida y declararon que según ellos fue un "asesinato premeditado", al existir en el momento del suceso problemas entre el fallecido y su pareja.

La foto ahorcado

La madre del fallecido, para demostrar que se trataba de un asesinato, colgó en Twitter una imagen de su hijo ahorcado, para que de esa forma se viera que podía haberse tratado de un asesinato, al aparecer, con los pies apoyados en el suelo. Pero el cuerpo no presentó en ningún momento signos de violencia.

La familia de Sánchez Silva ha tenido desde el suceso una relación muy tensa con los padres de Biondo, ya que estos la han culpado de una u otra forma de la muerte de su hijo. Al no existir indicios de la comisión de un delito, la Audiencia Provincial de Madrid mandó que se cerrara el caso tanto en España como en Italia. Además, pidió a los padres del fallecido que pagaran 3.000 euros a Raquel Sánchez Silva por "daños morales", debido a los comentarios realizados públicamente por la pareja, suponiendo una "falta continuada de vejaciones injustas".

Los padres de Mario Biondo decidieron en febrero de 2018 abrir una querella para comenzar una investigación por homicidio. Tras exhumar el cuerpo y volver a realizar la autopsia, se descubrió que el hombre podía haber muerto tumbado, y desde entonces, los padres continúan negando que se haya tratado de un suicidio.

Ahora, parece ser que la fiscalía italiana ha pedido una tercera autopsia del cadáver. A pesar de que el caso se cerró tanto en España como en Italia, se ha vuelto a abrir en forma de querella contra el forense que seocupó del cadáver por supuesta falsificación del documento público.