Nicolas Cage
El actor estadounidense Nicolas Cage. EFE

El actor norteamericano Nicolas Cage, la estrella más importante de la presente edición del Festival de Cine Fantástico de Sitges, donde ha presentado su película, Mandy, de Panos Cosmatos, ha negado las acusaciones de haber abusado de una mujer.

Un representante ya había asegurado que tanto Nicolas Cage como su exmujer Alice Kim habían negado las "absurdas alegaciones" de Vickie Park, quien acusó a Cage de haber abusado de ella el pasado mes de septiembre durante la celebración de un festival de cine en Viena.

En la multitudinaria rueda de prensa que ha ofrecido hoy en Sitges, el actor de Leaving Las Vegas ha dicho: "Ya he hecho mi declaración sobre este tema, pero no hubo nada de esto, solo para dejarlo claro".

Vestido con un traje y corbata negros y camisa blanca, Cage lucía dos enormes anillos en su mano izquierda que mostraba cada vez que se mesaba la barba.

Ha salido también al paso de los rumores que apuntaban a que iba a dejar definitivamente la actuación para dedicarse a la dirección: "Esos rumores no son ciertos; quiero continuar actuando pero no quiere decir que no vuelva a la dirección algún día".

En Mandy da vida al personaje de Red Miller, quien ha encontrado el amor con la fascinante Mandy, pero cuando el líder de una secta irrumpe con sus monstruosos secuaces en su vida y secuestra y mata a su amante, se desata la venganza en un ambiente rural de la América profunda, idílico inicialmente mientras suenan los compases de la canción "Starless" de King Crimson.

Cage ha confesado que ha disfrutado mucho con la interpretación en Mandy, de manera especial con "esas más divertidas" que, a su juicio, "demuestran el sentido del humor que tiene Panos Cosmatos", como en esa escena en la que en pleno combate con uno de los seres diabólicos le reprocha insistentemente "Me has roto mi camiseta preferida".

Sin embargo, también ha reconocido que "hay momentos en los que sufro mucho y paso momentos de dolor".

El personaje de Red Miller está muy relacionado con el sufrimiento que padece el personaje interpretado por Charlton Heston en "El último hombre vivo" (1971, The Omega Man), de Boris Sagal, ha revelado Panos Cosmatos.

Y para apoyar esa sensación, Cage ha explicado: "Antes del rodaje estuve en una silla de ruedas durante tres meses por un problema en la rodilla, y de hecho estuve a punto de no hacer la película, y en el momento de grabar comenzaba a recuperar movilidad y toda la rabia acumulada se volcó en el papel y en concreto en la escena en la que participo en un duelo con sierras mecánicas".

La comparación con el famoso duelo de espadas láser en La Guerra de las Galaxias es inevitable, a lo que Cage añade divertido: "A los niños les gusta jugar con espadas láser, espero que no lo hagan con sierras mecánicas".

Para esa escena, Panos Cosmatos se inspiró en otros duelos con motosierras aparecidos en La Matanza de Texas 2 o en Fantasmas 2 y contó con la ayuda de un especialista en coreografía que ya había participado en Casino Royale.

James Dean, su espejo

Ha recordado Nicolas Cage que en la decisión de dedicarse al cine fue muy importante James Dean, aunque ya llevaba en su ADN el bagaje del expresionismo alemán y de la música que le venía de su padre, con quien vio en su infancia Nosferatu o El gabinete del Doctor Caligari.

"James Dean me enseñó en Al este del edén a mostrar las emociones y me influyó de manera determinante a la hora de decidir dedicarme a ser actor", ha comentado Cage, quien encontró en el cine "la manera de vehicular los recuerdos que había cultivado con mi padre".

Asume que las redes sociales pueden tener su parte negativa, pero a veces encuentra "divertidas" aquellas veces en las que sus expresiones faciales se convierten en 'memes' en la red y "pueden llegar a ser positivas si llevan a los jóvenes a interesarse por las películas".