Chernóbil
Vista aérea de la clausurada central nuclear de Chernóbil (Ucrania), escenario en 1986 de la mayor catástrofe nuclear de la historia. ARCHIVO / EFE

Ucrania ha inaugurado este viernes una planta de energía solar en la localidad de Chernóbil, que aún se resiente del peor accidente nuclear de la historia, ocurrido ya hace más de tres décadas.

Una prueba rutinaria realizada el 26 de abril de 1986 en el reactor cuatro formó nubes radiactivas que provocaron la muerte de 31 trabajadores y bomberos, mientras que miles sucumbieron después a enfermedades relacionadas con la radiación, como el cáncer.

La central nuclear permanece encerrada en un sarcófago gigante para contener las emisiones radiactivas, aunque la zona sigue deshabitada, visitada solamente por turistas a quienes dirigen unos guías pertrechados con medidores de radiación.

En el primer intento de reactivar Chernóbil, se ha construido una planta de energía solar constituida por 3.800 paneles con capacidad para abastecer a 2.000 apartamentos. "No es solamente otra planta de energía solar", ha dicho a la prensa el director ejecutivo de Solar Chernóbil, Evhen Variagin, destacando su "simbolismo".

Es la primera vez que el lugar se usa para la generación de energía desde el año 2000, cuando los remanentes de la central nuclear de Chernóbil fueron cerrados. "Ahora vemos un nuevo retoño, todavía pequeño, débil", ha valorado, por su parte, la jefa de la central nuclear, Valery Seyda.

La planta de energía solar, un proyecto conjunto de la empresa ucraniana Rodina y de la alemana Enerparc valorado en un millón de euros, espera beneficiarse de las políticas de estímulo a las energías renovables.