Televisión
Un niño pequeño ve la televisión. GTRES

El Parlamento Europeo ha dado este martes luz verde a la nueva normativa sobre servicios audiovisuales que afectará en los próximos años a las televisiones, pero también a plataformas como Netflix o Youtube.

¿Cuando entra en vigor?

La directiva modifica otra de 2010 sobre la prestación de servicios de comunicación audiovisual en la UE. Los cambios se han promovido como consecuencia de "la evolución de las realidades del mercado" y por la "convergencia actual entre la televisión y los servicios de internet".

La propuesta inicial de la Comisión Europea data de 2016. El paso dado por el Parlamento Europeo es importante, pero no el último. Lo que ha hecho el pleno es refrendar, por 452 votos a favor, 132 en contra y 65 abstenciones, el acuerdo que la propia Cámara y el Consejo ya habían logrado.

Ahora es el turno del Consejo de Ministros (Consejo de la UE) y, después, el texto se publicará en el Diario Oficial y entrará en vigor. A partir de entonces, los Estados tendrán 21 meses para trasponer la normativa al derecho interno.

¿A quién afecta?

A las televisiones tradicionales, pero también a los "servicios de intercambio de vídeos a través de plataforma" y a  "los servicios de medios sociales". Es decir, a plataformas como Facebook, Youtube, HBO, Amazon, Movistar o Netflix, entre otras; y, de la misma manera, a las retransmisiones en directo que estas realicen. Quedan excluidos, por ejemplo, "los vídeos cortos incluidos en el contenido editorial de las versiones electrónicas de periódicos y revistas" y los GIF.

Puntos clave

Producción europea

Una de las novedades más importantes de la normativa es que las plataformas que ofrecen vídeos a la carta tendrán que ofrecer un mínimo del 30% de producción europea en sus catálogos. Siempre, claro, dentro del territorio de la UE y con el objetivo de "impulsar la diversidad cultural" en el sector.

Los Estados miembros, en todo caso, tendrían margen para fijar un porcentaje del 40% y también podrían añadir una subcuota de contenido nacional, una medida que ya exige Alemania y aplica Netflix en ese país.

En España, plataformas como Netflix, HBO o Movistar no solo ofrecen contenido europeo sino que también lo producen. Fuentes de estas plataformas, citadas por Efe, evitaron dar datos sobre el porcentaje concreto al no quedar claro si la directiva se refiere al número de títulos del catálogo o a las horas de contenido real. La actual normativa europea exige a las televisiones que más del 50% de los contenidos que emiten sean de producción europea.

Prominencia y financiación

Las plataformas de vídeo a la carta también tendrán que contribuir a la "prominencia" de la producción europea. ¿Cómo? Por ejemplo, "creando una sección dedicada a obras europeas" o publicitándolas en anuncios, según reza la futura directiva.

Asimismo, tendrán que contribuir al desarrollo de la producción audiovisual europea, bien con inversiones directas en contenido (producción o adquisición de derechos), bien con contribuciones a los fondos nacionales con tasas cuya cuantía dependerá en cada país de los ingresos que obtengan dichas plataformas. Las televisiones privadas dedican ahora mismo el 5% de sus ingresos a financiar obras europeas.

Protección a menores

Las televisiones y plataformas tendrán que combatir el contenido que incite a la violencia, el odio y el terrorismo. Asimismo, "la violencia gratuita y la pornografía estarán sujetas a reglas estrictas", dice la norma.

Estos prestadores de servicios, por ejemplo, tendrán que dar información suficiente sobre los contenidos para proteger a los menores con "descriptores, una advertencia acústica, un símbolo visual o cualquier otro medio técnico".

Por otro lado, las plataformas en las que se comparten vídeos tendrán que poner a disposición de los usuarios un "mecanismo transparente, sencillo y efectivo" para que estos puedan notificar un "contenido perjudicial" y tendrán que responsabilizarse de dichos contenidos.

No habrá, dice el texto, "medidas de control previo", aunque en el caso de los menores si se apunta al "cifrado y un control parental eficaz, sin perjuicio de que los Estados miembros adopten medidas más estrictas". Se protegerán, asimismo, los datos personales de los menores a través de medidas que garantizarán que la información recogida por proveedores de servicios audiovisuales no se utiliza para fines comerciales.

Control de la publicidad

Los anuncios solo podrán representar un máximo del 20% de la programación diaria entre las 6 horas y las 18 horas. El mismo límite se aplicará al horario de máxima audiencia, que queda fijado entre las 18 horas y la medianoche.

En cuanto a los menores, se han aprobado también nuevas reglas publicitarias. De hecho, tanto el llamado product placement como la teletienda estarán vetados en los programas para niños; de decidir sobre el patrocinio se encargarán los Estados. El product placement, además, no podrá estar presente en los programas de información, de consumo o religiosos.

El texto insta también a los Estados miembros a que apliquen con garantías "los códigos de conducta de autorregulación y corregulación para reducir efectivamente la exposición de los niños y los menores a las comunicaciones comerciales audiovisuales relativas a bebidas alcohólicas".