Copa del Mundo de Hípica
Los mozos son los encargados de los caballos durante estos días. Viven por y para ellos. (Laura González). LAURA GONZÁLEZ
Fin de semana para rellenar páginas y páginas del papel couché en Vigo. La Copa del Mundo de Hípica 2008 traerá a Vigo a famosos que han dado mucho que hablar a las revistas del corazón.

Uno de los más importantes: Cayetano Martínez de Irujo. El que llenó espacios en televisión, y no siempre por tratar bien a la prensa, estará sobre el caballo para alzarse con el título. También lo hará el novio de la soprano Ainhoa Arteta, Jesús Garmendia.

Amancio Ortega, propietario del grupo Inditex, cuenta con una mesa VIP desde la que está previsto que vea saltar al caballo de su propiedad que está en la competición. La que parece que no se ha animado a participar es su hija, Marta, que últimamente tiene los ojos más puestos sobre el negocio familiar.

Este es el acontecimiento social de mayor relevancia que vive Vigo, esa ciudad industrial que se transforma y se adapta para sumergirse en un glamour con el que no convive el resto del año. La inauguración será hoy a las 20.00 horas.

La parte más humana del campeonato, lejos de la rivalidad que existe entre los jinetes, es el trato a los caballos.

Los mozos, el personal que se encarga de cuidar de los animales, viven por y para los caballos durante estos días. Andrea es uno de ellos, y cuenta que invierte las 24 horas del día en el equino. Darles de comer, cepillarlos y darles grasa en las patas y en los casos, son sólo algunos de los cuidados.

Invertir tres millones de euros

Quien piense que la hípica no es un deporte elitista, está equivocado. Por un caballo de competición se han pagado tres millones de euros en diciembre. En Vigo competirán equinos entre 7 y 19 años, una edad ya avanzada para que el animal siga compitiendo. Pero para llegar hasta la ciudad el viaje es largo y dispar. Las horas son muchas y pueden afectar negativamente al animal, por eso llegan con mucho tiempo de antelación. Hay que controlar que no tenga fiebre y los primeros días el jinete no podrá montarlo.

Con uniforme y calentadores

Los mejores caballos llegan a Vigo uniformados. Otros disponen de mantas y la gran mayoría tiene calentadores en las patas y pasan por peluquería cada 15 días.