La artista circense Consuelo Reyes.
La artista circense Consuelo Reyes. HANSA VARIETE THEATER

Consuelo Reyes ha sido distinguida este viernes por el Ministerio de Cultura y Deporte con el Premio Nacional de Circo 2018, dotado con 30.000 euros, por ser la "artista y máxima exponente del antipodismo", una disciplina circense "a la que ha conseguido dotar de un gran virtuosismo y elegancia".

El jurado ha premiado a esta destacada artista, que cuenta con una "prolongada y prolífica carrera internacional", que le ha permitido trabajar "en los más destacados circos y ser merecedora de numerosos premios internacionales", informa el ministerio.

La artista española ha recibido el premio "con mucho orgullo y satisfacción", y el mismo día de su cumpleaños, aunque  ha lamentado que "el tema de los animalistas en el circo", que "están metiendo la pata" y "no saben de lo que hablan", está perjudicando a "todo el arte circense".

"Yo nunca he trabajado en el circo con animales, pero solo con decir que mi trabajo es el circo la gente ya te mira mal. Tienes que excusarte y decir que no utilizas animales, y a mí no me da la gana", ha expresado en una conversaciónpara añadir que "ella está muy orgullosa de su trabajo, de su familia, y de lo que ha construido trabajando duramente".

"No tengo que avergonzarme ni decir si tengo animales o no, como si fuéramos ladrones o asesinos. Estoy muy orgullosa de lo que hago y no tengo por qué excusarme con nadie. Esto no me gusta y esta perjudicando a mucha gente", ha expresado.

En este sentido, ha añadido que "es necesario informarse primero" y que "la gente se estudie la normativa" para que "haya un control". "Ya está bien. Hay que dejar a la gente trabajar, están arruinando una categoría entera", ha denunciado.

Ganadora en dos ocasiones del Circus World Championship, Reyes es una referente mundial dentro de la especialidad circense denominada antipodismo (el antipodista es un acróbata que ejecuta sus malabarismos con los pies mientras se encuentra apoyado sobre su espalda), en la que juega con telas, cilindros y balones y donde destacan sobre todo la serie de molinillos simultáneos que realiza con una tranca en cada pie.

Un referente mundial del "arte"

Para ella, "el circo seguirá adelante" a pesar de "los problemas" puesto que en muchos sitios "se está modernizando bastante" y la gente "se acabará dando cuenta de lo que de verdad es este arte". "Es una pena, generaciones que se pierden una parte de cultura porque los padres no llevan a sus hijos al circo y hablan sin saber", ha señalado para indicar que, deberían ir "al menos una vez" a ver un espectáculo "de calidad" para que "luego digan lo que piensan".

En cualquier caso, Reyes ha reiterado que recibir el premio ha sido para ella "una sorpresa enorme". "Han empezado a llegarme llamadas de España, algo raro, y yo pensaba que era por mi cumpleaños. No me imaginaba esto, tengo los pelos de punta", ha expresado.

El premio, que reconoce cada año la actividad de entidades y profesionales españoles del circo tanto en España como en el extranjero, ha sido concedido por un jurado presidido por la directora general del Inaem, Amaya de Miguel, y el exdirector del Teatro Circo Price, Tato Cabal, o Alfonso de la Pola, director de la Compañía Rolabola, compañía galardonada el año pasado con este mismo premio, entre otros.

Reyes, que vive actualmente en Italia, recibió la tradición y el legado circense de su madre, Consuelo Jorge, que formaba parte de la dinastía de los Jorgevich, originaria del este europeo, y que viajaba con su Circo Toti principalmente por las islas Canarias.

En 1974, la artista debutó en el circo alemán Willy Hagenbeck como ayudante de su padre, Tito Reyes, que fue uno de los mejores verticalistas de nuestro país, hasta que tres años más tarde estrenó su número solista de antipodismo en el Lorry Varieté de Copenhague.

Desde entonces, su intensa trayectoria artística le ha permitido trabajar y colaborar con los principales circos europeos, una vocación que ha transmitido a dos de sus hijos, que también se dedican al circo.