Cristian Pichiu
Cristian Pichiu, en la Audiencia de Zaragoza. ARÁNZAZU NAVARRO / EL HERALDO

Cristian Pichiu fue despedido el año pasado de la bolera de Zaragoza en la que trabajaba. La empresa alegó que se había quedado con 140.000 euros de la caja pero él sostuvo durante el juicio en su contra que le habían despedido por ser gay. Tras escuchar a ambas partes, la Audiencia Provincial ha determinado ahora que Cristian es culpable de un delito continuado de apropiación indebida, según publica El Heraldo.

La sentencia, que establece una pena de dos años de prisión, recuerda que la empresa conocía la condición sexual del joven. Este se había casado con un compañero y eso no le había supuesto ningún problema laboral.

Los magistrados concluyen que la única razón del despido fue la pérdida de confianza, ya que no tienen duda de que el encausado sisó 140.000 euros.

Durante el juicio, además de acusar a sus jefes de homófobos, el acusado aseguró que estos solían llevarse dinero en efectivo en negro y que por eso no cuadraban las cuentas.

Junto a la pena de cárcel, el fallo, sobre el que cabe recurso, impone una multa de 4.860 euros.

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