Bryan Cranston y unos calzoncillos de Gucci
Bryan Cranston en una secuencia de 'Breaking Bad', izquierda, y a la derecha unos calzoncillos de Gucci. ARCHIVO

Cuando el actor Bryan Cranston le preguntó al escritor de Breaking Bad, Vince Gilligan, por qué su personaje llevaba unos calzoncillos blancos en medio del desierto de Nuevo México, su respuesta resumió la opinión cultural actual acerca de estas prendas anticuadas: "Los tighty-whities (como se les conoce en inglés) son más divertidos que los calzoncillos corrientes". 

Sí, los tighty-whities no son cualquier tipo de calzoncillos. Eso es así. Aquella prenda de ropa interior, que llevaría tu padre o tu abuelo, definieron tanto al personaje de Cranston como su popular traje amarillo. A fin de cuentas, White cocinaba metaanfetas y resolvía algunos de sus conflictos con sus calzones blancos a la vista.

Las connotaciones nerd que tiene este tipo de ropa interior tan estigmatizada son innegables. Recordemos a Michael Keaton en Birdman corriendo en ropa interior por una abarrotada Times Square.

Precisamente, aquel fracasado actor de teatro de mediana edad está más cerca del tipo que pensabamos que normalmente se pondría unos tighty whities.

Gucci ha querido que dejemos de odiar los calzoncillos blancos de algodón y para eso los convirtió en los grandes protagonistas de su último desfile. Hombres de tez blanquecina y delgados se paseaban con calzoncillos que son la antítesis de lo que promociona David Beckham (por cierto, que podría estar perdiendo su pelazo).

Suéter de rayas, calcetines blancos hasta los tobillos y pantalones en los que la zona pélvica se destacaba en otro color fueron las propuestas en París de Alessandro Michele, director creativo de la marca.

Los primeros calzoncillos blancos sueltos surgieron en 1934 cuando Arthur Kneibler, diseñador y dueño de una empresa de calcetines, tuvo un momento de inspiración al ver la imagen de un francés con un traje de baño en forma de biquini. Así, surgió este tipo de ropa interior masculina en forma de Y que no cubría los muslos.

La prenda tuvo una buena acogida por los hombres de la época, muchos de los cuales todavía lucían calzoncillos de franela increíblemente incómodos.

Todo el inventario se agotó el mismo 19 de enero de 1935 cuando se pusieron a la venta los primeros 600 modelos en el Marshall Fields de Chicago.

Ver esta publicación en Instagram

@davidbeckham // Athlete/Model #davidbeckham #davidbeckhamstyle

Una publicación compartida de Hot Male Celebs (@hotcelebdudes) el25 Oct, 2017 a las 3:44 PDT

Pero mientras que los tighty-whities continuaron siendo populares durante algunas décadas, perdieron gran parte de su atractivo entre los 70 y los 80. En ese momento, la ropa interior pasó de ser algo que los hombres tradicionalmente ocultaban a una declaración de moda llamativa.