Retirada de la acampada
Los Mossos retirando la acampada de Sant Jaume. EFE

Según sus organizadores, la acampada independentista que se instaló en plaza Sant Jaume por la Diada debía durar indefinidamente, hasta que se proclame la república en Catalunya, pero ha resistido poco más de dos semanas. A primera hora de la mañana de este miércoles, los Mossos d'Esquadra han retirado la quincena de tiendas que la conformaban –donde esta noche solo habían dormido dos personas– y han esgrimido como motivo que impedían la "visibilidad" de lo que había dentro, y por lo tanto, la "seguridad" ante un nivel de alerta terrorista de cuatro sobre cinco.

El desmantelamiento del campamento, por lo tanto, según los Mossos, no ha tenido nada que ver con posibles riesgos ante la manifestación que ha convocado el sábado a las 12 horas en Sant Jaume el sindicato policial Jusapol para homenajear a los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional que intentaron evitar el referéndum del 1-O, ni ha sido una acción preventiva ante el aniversario de la consulta el lunes.

Y si se ha acabado con la acampada este miércoles y no antes, algo que hubiera evitado que los acampados impidieran el pasado domingo una marcha que reivindicaba más castellano en los centros educativos, ha sido porque "durante toda la semana pasada" hubo una "interlocución constante" entre los Mossos d'Esquadra y los instalados en la plaza, para intentar que abandonaran el lugar voluntariamente.

Así lo ha asegurado este miércoles el Director General de la Policía, Andreu Joan Martínez, que ha apuntado que la retirada de las tiendas no puede considerarse "un desalojo", porque los protagonistas de esta acción reivindicativa soberanista podrán seguir "expresándose libremente" en Sant Jaume, eso sí, sin cobijarse bajo lonas. Y así lo han hecho ellos. Una vez los Mossos han terminado su intervención en la plaza, el campamento se ha transformado en concentración y desde las 20 horas los integrantes de la denominada Acampada per la Llibertat están decidiendo en asamblea las acciones a emprender tras la actuación policial.

Martínez, además de contar que los agentes han acabado con la acampada porque ponía en riesgo la seguridad frente al terrorismo, ha subrayado que Sant Jaume es un punto especialmente sensible, pues allí se encuentran las sedes del Ajuntament de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. Ha explicado también que los hasta la mañana de este miércoles acampados tendrán a su disposición el "material intervenido" en la comisaría de Sants y ha afirmado que la intervención policial se ha desarrollado con "absoluta normalidad" y "sin incidentes", algo que los miembros de Acampada per la Llibertat han desmentido.

A través de Twitter, han asegurado que los Mossos han desmontado el campamento sin darles "la opción de recoger" y que han lanzado tiendas y material "a un camión de la basura". Han criticado también que "no cuela el tema de la alerta cuatro cuando hace solo una semana que no había problema por poner un escenario de más de 30 por 30 metros en la plaza por la Mercè" y han llamado a los ciudadanos a concentrarse en la plaza.

Una vez terminada la fiesta mayor de Barcelona, durante la que los acampados aceptaron reducir la protesta a tres carpas informativas, el martes volvieron a montar las tiendas e incluso aumentaron la superficie ocupada.

La CUP pide la dimisión de Buch

Después de que los Mossos hayan retirado la acampada, la diputada de la CUP en el Parlament Natàlia Sánchez ha pedido la dimisión del conseller de Interior, Miquel Buch.

"Vemos como el presidente Quim Torra llama a una movilización permanente y que, al día siguiente, su conseller de Interior lo que hace es desalojar la plaza Sant Jaume", ha apuntado.

Además, junto a la concejal 'cupaire' de Barcelona Eulàlia Reguant, ha criticado que los agentes "han expropiado" material de la acampada sin hacer un inventario.

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