Donald Trump
El presidente de EE UU, Donald Trump, interviene ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York. Justin Lane / EFE

El presidente de EE UU, Donald Trump, enarboló este martes en la ONU una "doctrina del patriotismo" como alternativa a los enfoques multilaterales, pero al mismo tiempo reclamó cooperación internacional para aislar a la "corrupta dictadura" de Irán y al "régimen represivo" de Venezuela.

Trump dio al segundo discurso de su mandato ante la Asamblea General de la ONU un tono todavía más nacionalista que en su debut en ese foro, al denunciar las "amenazas a la soberanía" derivadas del multilateralismo y rechazar la "legitimidad y autoridad" de la Corte Penal Internacional (CPI, con sede en La Haya).

"Nunca cederemos la soberanía de Estados Unidos a una burocracia global no electa y que no rinde cuentas", subrayó Trump. "Rechazamos la ideología de lo global, y abrazamos la doctrina del patriotismo", agregó.

El presidente deploró "la dominación y el control" de las estructuras de "gobierno global", y reivindicó el patriotismo como una fuerza de paz y una guía hacia "un mundo mejor".

"Las naciones soberanas e independientes son el único vehículo en el que la libertad ha sobrevivido nunca", indicó Trump. "Juntos, elijamos un futuro de patriotismo, prosperidad y orgullo", pidió al final de su discurso.

Menos dinero para misiones de paz

Trump continuó su tendencia aislacionista al anunciar que limitará al 25% la contribución de EE UU  a las misiones de paz de la ONU, que actualmente es del28% del total de su presupuesto, y que revisará la ayuda exterior que su país concede a otras naciones.

"De ahora en adelante, solo vamos a dar ayuda a los que nos respeten, y francamente, a los que son nuestros amigos", subrayó.

Trump presumió ante la ONU del que considera su principal logro hasta ahora en el plano internacional: el proceso de distensión con Corea del Norte, que definió como un "audaz esfuerzo de paz".

"Me gustaría agradecer al líder [norcoreano] Kim [Jong-un] su valor y los pasos que está dando, pero todavía queda mucho por hacer. Las sanciones seguirán vigentes hasta que consigamos la desnuclearización", garantizó.

Ese mensaje contrastó notablemente con el que emitió ante la ONU hace un año, cuando amenazó con "destruir" Corea del Norte.

"Aislar a Irán"

En declaraciones a periodistas después de su discurso , Trump confió en que su relación con Irán, que vive ahora un pico de tensión, atraviese una "trayectoria similar" a la que han experimentado los lazos entre Estados Unidos y Corea del Norte.

Pero en su discurso, Trump mantuvo su tono agresivo ante la "corrupta dictadura" iraní y defendió su polémica decisión de retirar a Estados Unidos del "horrible" acuerdo nuclear firmado en 2015 con Irán, Francia, el Reino Unido, China, Rusia y Alemania.

"Pedimos a todas las naciones aislar al régimen iraní mientras continúen sus agresiones", insistió Trump.

"Los líderes de Irán siembran el caos, la muerte y la destrucción. No respetan a sus vecinos, las fronteras o los derechos soberanos de las naciones", denunció el mandatario.

Venezuela fue el único otro país que mereció una larga condena durante el discurso de Trump, quien habló después de que Washington anunciara nuevas sanciones contra el círculo del presidente venezolano, Nicolás Maduro, incluida su esposa, Cilia Flores.

"Opción militar" para Venezuela

"Pedimos a las naciones reunidas aquí que nos ayuden a llamar a la restauración de la democracia en Venezuela", destacó Trump, quien calificó de "tragedia humana" lo ocurrido en ese país.

Trump responsabilizó al "socialismo" de la "quiebra de una nación rica en petróleo", y llamó al mundo a resistir esa doctrina política que trae "sufrimiento, corrupción y decadencia".

En una reunión posterior con el presidente colombiano, Iván Duque, Trump envió un mensaje poco sutil a Maduro, al opinar que su Gobierno "podría ser derrotado muy rápidamente si los militares deciden hacer eso", además de confirmar que la Casa Blanca mantiene sobre la mesa la opción militar en lo relativo a Venezuela.

Respecto a Siria, Trump pidió una "revitalización" del proceso de paz liderado por la ONU, pero advirtió que Estados Unidos "responderá si se usan armas químicas". También defendió que su decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel solo asume "un hecho obvio" y no "daña" el proceso de paz entre palestinos e israelíes.

Y no se olvidó de promocionar sus medidas proteccionistas y su guerra comercial con China, al declarar que "el sistema comercial global necesita urgentemente un cambio".